Sobre la petroquímica y la energía
Y nos referimos a todos los funcionarios públicos: desde el presidente de la república hasta el más modesto mensajero en el más remoto y pequeño corregimiento o municipio.Sin embargo, alguien creerá que no existe ninguna utilidad social en estar averiguando sobre esas pequeñísimas islitas...
Y nos referimos a todos los funcionarios públicos: desde el presidente de la república hasta el más modesto mensajero en el más remoto y pequeño corregimiento o municipio.Sin embargo, alguien creerá que no existe ninguna utilidad social en estar averiguando sobre esas pequeñísimas islitas en el Caribe. Se equivoca.Primero, porque Trinidad y Tobago, o sea la República de Trinidad y Tobago es uno de los estados fundadores de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC que, por si algunos ya lo olvidaron, es un organismo intergubernamental de ámbito regional, heredero del Grupo de Rio y la CALC, la Cumbre de América Latina y del Caribe y cuya función primordial es promover la integración y desarrollo de los países latinoamericanos.Si no nos conocemos mal podríamos integrarnos. Pero en el caso de Trinidad y Tobago existen muchas más razones para que los bolivianos la conozcamos mejor. No solamente porque ambos estemos en la Celac, sino porque el crecimiento de Trinidad Tobago, especialmente en lo que tiene que ver son “su” industria petroquímica, es espectacular.Solamente con mencionar que la petroquímica es uno de los sectores más importantes para el sostenido crecimiento de la economía de Trinidad y Tobago tenemos suficiente para interesarnos y (no hay por qué negarlo) sentir cierta envidia por ese pequeño país de un poco más de 5.000 kilómetros cuadrados de extensión y menos de un millón y medio de habitantes.Pero hay más: conocimos un documento reciente del Banco Mundial, el informe Doing Business 2013. Este informe califica a 185 países en la facilidad para hacer negocios en cada uno basándose en 10 criterios, uno de ellos es el “acceso a la electricidad”.Dejemos por ahora al margen nuestros criterios sobre las políticas macroeconómicas del Banco Mundial, y limitémonos al mencionado documento, en el cual cada país fue calificado según tres aspectos del acceso a la electricidad: tiempo, costo y cantidad de procedimientos.México fue el único país de la región que en el último año implementó reformas para que la compra de energía fuera más fácil para las empresas. Entre los cambios se agilizaron los procedimientos, se ofreció capacitación sobre el proceso a las empresas privadas y se creó un mapa de las redes de distribución. Pero pese a las reformas, el país solo aparece en el lugar 130.Según el estudio, en la región la electricidad es más accesible para las empresas en Trinidad y Tobago, Panamá y Uruguay, que ocupan los puestos 11, 16 y 20, respectivamente. O sea que Trinidad y Tobago no solamente merece ser imitada por lo que hace en petroquímica, sino que tiene políticas energéticas ostensiblemente más eficientes que las de más de un centenar de otros países. Entre ellos el nuestro, seguramente.Ocupémonos de lo que verdaderamente nos interesa. Y dejemos a los demás que trinen, si es que no tienen mejor oficio.


