Venezuela: bono de un millón de dólares por persona
Ayudado por varios amigos expertos en temática energética venezolana, desde Caracas, me han explicado que la bonanza es tan grande y el despilfarro tan desmedido que realmente a América Latina tendría que darle pena tal tiradera de dinero.Un ejemplo paradigmático: la ex candidata...
Ayudado por varios amigos expertos en temática energética venezolana, desde Caracas, me han explicado que la bonanza es tan grande y el despilfarro tan desmedido que realmente a América Latina tendría que darle pena tal tiradera de dinero.Un ejemplo paradigmático: la ex candidata presidencial Reina Sequera (partido del Poder Laboral), le dijo a la prensa internacional que una de sus prioridades es impulsar la “repartición equitativa de los excedentes del petróleo con un bono de un millón de dólares para cada venezolano”. (sic).Viéndolo a simple vista parece un despropósito, pero realmente la capacidad financiera venezolana, gracias a ingresos petroleros, es tan grande que ese enunciado es perfectamente –y aritméticamente - posible.En mi condición de latinoamericano y boliviano me preocupa la ausencia de políticas energéticas en Venezuela y Bolivia, ambos bajo un esquema ideológico que no dan la importancia debida al tema hidrocarburos.Un par de datos: desde que el régimen del “socialismo del siglo XXI” llegó al poder en Venezuela (1999), el tesoro del Estado venezolano percibió 981.000 millones de dólares, producto del trabajo de su empresa estatal petrolera.Es una cifra gigantesca difícil de comprender para el público latinoamericano y boliviano. Comparativamente: las RIN reserva Interna Neta de Bolivia es de apenas 13.000 millones USD. ¡Vayan haciendo números!El 95% de la economía venezolana depende del petróleo y la generación de excedentes financieros vía venta de crudo pudo haber sido palanca financiera para gatillar otros sectores de la economía, pero no lo hicieron.Pero pese a tanto aporte del sector petrolero a la economía venezolana persisten, y de manera muy marcada, estratos de pobreza, inequidad y exclusión. Sin ir lejos en barriadas de Caracas. ¿Por qué ocurre esto? pregunté a mis amigos venezolanos y simplemente me respondieron que Venezuela –su régimen- no sabe cómo manejar esa cantidad de ingresos por petróleo que los termina despilfarrando. No hay visión estructural de construcción de Estado.FMI informa que el crecimiento anual promedio de Venezuela fue 2,8 % entre 1999 y 2011!!! Un crecimiento negativo considerando la potencialidad de dinero que han administrado! Brasil crece anualmente entre el 4-5%.Otro dato que nos pondrá envidiosos a todos: el régimen venezolano destinó cerca de 300.000 millones de dólares en programas sociales denominados “misiones” (almacenes estatales, vivienda, salud y educación) para sectores pobres, pero sin embargo los grandes temas estructurales siguen pendientes y en alto deterioro: carreteras con ausencia de mantenimiento, aeropuertos que no están a comparar con Europa o Estados Unidos, su sistema eléctrico casi colapsado! Increíble que en la Arabia saudita latinoamericana hayan cortes programados –y no programados- de electricidad! (demanda eléctrica 17 mil megavatios contra una oferta de apenas 16 mil).El sector generador de este dinero, los hidrocarburos, está descuidado: su red de ductos, sus procesos de exploración a escala, de desarrollo de nuevos campos y sus capacidades de refino están en estado poco menos que básico, añejo y con tal cantidad de dinero Venezuela debería ser una potencia mundial de refino y de valor agregado. La tragedia de Amuay es prueba clara que el régimen no tiene atendida a su gallina de los huevos de oro.El control de cambio distorsionó la economía y hoy, sin exagerar, Venezuela importa lo que otrora producía: productos básicos y alimentos El régimen no rompió el esquema “rentista” y no dio el salto cualitativo a la generación de valor agregado de generación de productos secundarios del petróleo y asociaciones financieras exitosas en otros sectores de la economía. Con la capacidad financiera podrían ser socios de proyectos de construcciones, energía y otros en cualquier país del mundo, en vez de ir regalando fondos a países-títere cuyos regímenes locales utilizan dinero venezolano en abusar Derechos Humanos. Ejemplos huelgan.El modelo de socialismo –con su gran capacidad financiera- no pudo evitar la inflación: 27% en 2011 la más alta de la región. ¿Y quién compra el crudo? Paradójicamente es Estados Unidos: el régimen tiene un odio visceral al capitalismo y a lo que Estados Unidos representa sin embargo en 2011 exportó un millón de barriles diarios a refinadoras estadounidenses. Un millón de barriles diarios. Tamaño gigantesco de la economía petrolera venezolana. En Bolivia no se llega a producir ni 55 mil barriles día.La preocupación es válida: ¿qué ocurrirá con las nuevas generaciones de venezolanos y latinoamericanos? No es posible que un régimen que desconoce de políticas energéticas, de mercado, de negocios globales y de economías a escala siga poniendo en riesgo el principal patrimonio Continental que es el petróleo. De la misma forma en Bolivia hay una visión irresponsable con el tema de gas. Lamentablemente dos potencias energéticas, Venezuela en petróleo y Bolivia en gas están sin rumbo.* Catedrático MBA en hidrocarburos


