“No hay resultados, Delius”
Nuevamente el gas de petróleo está en Bolivia en el ojo de la tormenta (de donde nunca, en realidad ha salido) con comentarios de diversa procedencia y también diversa autoría. Tomamos el título de uno de tales comentarios, para incorporarnos al tema. Dice que “con el gas de petróleo se...
Nuevamente el gas de petróleo está en Bolivia en el ojo de la tormenta (de donde nunca, en realidad ha salido) con comentarios de diversa procedencia y también diversa autoría. Tomamos el título de uno de tales comentarios, para incorporarnos al tema. Dice que “con el gas de petróleo se está ganando como nunca, pero gastando como siempre” y corresponde a Rolando Carvajal,quien agrega: “La renta petrolera se está yendo irremisiblemente, dispersada en gastocorriente y bonos. Las petroleras han aumentado su tajada, y aún con incentivos no responden al requerimiento del Estado Plurinacional, que según estudios independientes, ha reducido su participación en la globalidad del negocio, respecto de un inicial 82-18%. Las reservas nocrecen. Los campos se explotan acelerando su monetización.Nada de eso es realmente nuevo. Lo que lo vuelve novedoso es que ahora tienen posturas críticas inclusive quienes durante mucho tiempo apadrinaron (en forma directa o indirecta) a los protagonistas de esta situación, específicamente las empresas petroleras privadas transnacionales que bajo ese padrinazgo siguen operando en Bolivia. ¿Recuerdan el Congreso Petrolero que se hizo en Santa Cruz y que, entre otros efectos perforó la Cumbre Energética que se había programado en Tarija? Pues el trabajo mencionado de Carvajal señala que el vicepresidente Álvaro García les cuestionó en esa oportunidad a las petroleras privadas “porque no han mejorado la producción de petróleo en el país, a pesar de un decreto que las incentiva a hacerlo, a costo del erario público y al aumento de 30 dólares en su retribución por barril, mientras las reservas probadas de gas se mantienen oficialmente estancadas en 10 trillones de pies cúbicos “Ya son cuatro meses que tenemos del decreto, pero no tenemos resultados; como estado boliviano hemos hecho el esfuerzo por mejorar la retribución para mejorar la producción del petróleo”, recordó el mandatario al dirigirse a Carlos Delius, presidente de Cámara que agrupa a las petroleras. “No hay resultados, Delius”, le reclamó en ese congreso del gas que auspiciaron el gobierno y las privadas.Sabemos que en algún momento se conocerá públicamente, es decir lo conoceremos todos, aquello que inicialmente fue manejado con sigilo, con confidencialidad y aun con supuesto secreto.Parece que en cuanto al gas de petróleo en Bolivia hay aspectos que están comenzando a ser mencionados públicamente y que inclusive se los asocia con eso que en la jerga de las teorías económicas se conoce como “mal holandés o enfermedad holandesa”, que es el nombre que se le asigna a las consecuencias dañinas provocadas por un aumento significativo en los ingresos de un país.Recuérdenlo. Porque del gas y de esa “enfermedad holandesa” vamos a seguir ocupándonos.


