Una comedia inconclusa

Todos sabemos que en cualquier obra (sea un edificio o una obra literaria) los dos momentos más importantes son el principio… y la conclusión. Pero en el caso de las obras públicas lo que se ha vuelto emblemático es que se queden “inconclusas”.Recordamos que hace más de tres años que...

Todos sabemos que en cualquier obra (sea un edificio o una obra literaria) los dos momentos más importantes son el principio… y la conclusión. Pero en el caso de las obras públicas lo que se ha vuelto emblemático es que se queden “inconclusas”.Recordamos que hace más de tres años que se está hablando de ese hospital materno infantil en Tarija. Tuvo, inclusive, una valla anunciando que “aquí se construirá”. Permaneció la valla hasta que se deterioró y se envejeció y la sacaron… pero nada de hospital.Si contabilizamos ese tiempo ya la demora en la obra es más larga que el nuevo plazo que ahora pregonan: 540 días. En esa misma nueva información de prensa sobre el tema, sin ir más lejos, nos enteramos que El secretario de Obras Públicas de la Gobernación, Ciro Vargas, afirmó que debido a las observaciones, incluso el fiscal de ejecución se trasladó a Santa Cruz para hacer unos ajustes a la obra.Si la obra está siendo ejecutada en Tarija, (digámoslo así), desconcierta que el fiscal de ejecución tenga que viajar a Santa Cruz. Solo eso ya amerita una completa y verosímil explicación.En la relación que el periodista hace sobre las “obras inconclusas” en Tarija - la carretera Canaletas - Entre Ríos (siete años para 25 kilómetros), la ruta al Chaco (cincuenta años), la Villa Olímpica (seis años) o la cuasi paralizada refacción del estadio IV Centenario- es notoria la ausencia de la planta para tratamiento de aguas residuales, que no solo es tan urgente y tan importante como el hospital materno infantil, sino que su necesidad se vuelve cada día más apremiante. Eso, sin mencionar que para esa obra existía una donación holandesa de varios millones de dólares, que imaginamos que a esta hora del mentado proyecto ya se han perdido.Solamente a Franz Schubert se le reconoce una Sinfonía Inconclusa célebre, la Sinfonía en si menor, compuesta en 1822 pero descubierta varios años después de la muerte del compositor. A esa obra, además, resolvieron llamarla “inconclusa”, porque tiene sólo dos movimientos.Se han desarrollado diversas teorías acerca de por qué la sinfonía está incompleta, de por qué Schubert no llegó a finalizar su trabajo. Muchos consideran que, al enterarse tan solo un mes después de comenzar a escribir la sinfonía de que padecía sífilis abandonó la obra.Todas las demás sobras inconclusas, especialmente las que conocemos en Tarija, son flagrante resultado de la ineficiencia, la improvisación y, en general, el poco respeto por las expectativas que despertaron en la ciudadanía y que se convirtieron en otras tantas frustraciones.Y eso, viéndolo bien, puede ser más grave que la misma sífilis.

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