De emigrantes y de inversionistas
El caso que más nos llama la atención es la migración desde España, porque aunque debe ser similar a la de los griegos que abandonan su país, en el caso de los españoles el idioma que compartimos hace que ese fenómeno nos parezca más relevante.No sabemos cuántos –decíamos, pero están...
El caso que más nos llama la atención es la migración desde España, porque aunque debe ser similar a la de los griegos que abandonan su país, en el caso de los españoles el idioma que compartimos hace que ese fenómeno nos parezca más relevante.No sabemos cuántos –decíamos, pero están abandonando España por miles, por decenas de miles y no sería raro que lleguen a centenas de miles, y aún a millones. Y la causa principal es una, conocida y reconocida. No hay empleo.El Ministerio de Empleo y Seguridad Social de España estima que esa nación perderá casi un millón de habitantes en lo que resta de década porque la emigración de ciudadanos será mucho más acusada que la llegada de inmigrantes.Desde otra fuente, el último estudio de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) demostró que los flujos migratorios de la Unión Europea a América Latina crecieron marcadamente, mientras que en sentido opuesto disminuyó de forma pronunciada.El portavoz de esa agencia radicada en Ginebra, Jean Philippe Chauzy, explicó que esos cambios se deben a la crisis de deuda soberana y del sistema bancario en la Unión Europea, particularmente en la Eurozona, en la cual se ven envueltos países como España e Italia, refugios tradicionales de emigrantes de varias partes del mundo.Chauzy insiste en que ahora esos movimientos se dan de Europa, sobre todo de España y Portugal, hacia Argentina, Brasil y México, ya que muchos salen de su país con la esperanza de encontrar mejores perspectivas económicas en Latinoamérica.Se trata, según varias fuentes de información, fundamentalmente de hombres jóvenes competentes y calificados, profesionales egresados de carreras de ciencias sociales e ingeniería civil.Y si la situación es tan crítica, se pregunta uno, ¿por qué las empresas españolas no invierten allí, para generar empleo?La respuesta es sencilla: A los inversionistas no les interesa generar empleo, sino aumentar sus utilidades y por eso buscarán siempre lugares donde puedan encontrar materias primas que les puedan ser “entregadas” sin muchas exigencias y, por supuesto, mano de obra más barata que en sus países de origen. En eso, todas actúan igual, se autodenominen españolas, canadienses, británicas o de cualquier otra manera. Por eso, con todo respeto (con ese respeto que no tuvo su esposo para con un mandatario latinoamericano) preguntamos si no serría mejor que la Cooperación Española, cuyo funcionamiento en Bolivia vino a supervisar la reina Sofía, se ocupe primero de cooperar a los españoles.Eso, si se lo permiten las grandes empresas que dicen ser españolas, como Iberdrola, Repsol, BBVA y tantas otras que “invierten” (o al menos dicen que invierten) en casi todo el mundo. Menos en España.Porque planteamos temas como este es que algunos creen que somos ingenuos y candorosos. Lo que pasa es no todos pueden entender las ironías.


