Calificando riesgos
Algo similar sucede cuando se habla de “calificación de riesgos”, porque nos han condicionado a pensar de inmediato en ciertas empresas que se llaman así: “Agencias calificadoras de riesgos”. Y ahí surge otra inquietud: ¿Quien califica a las calificadoras?Es algo relevante, porque...
Algo similar sucede cuando se habla de “calificación de riesgos”, porque nos han condicionado a pensar de inmediato en ciertas empresas que se llaman así: “Agencias calificadoras de riesgos”. Y ahí surge otra inquietud: ¿Quien califica a las calificadoras?Es algo relevante, porque tiene que ver con lo que se ha convertido en una especie de fetiche contemporáneo: las “inversiones”. El fetichismo es una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales. Las calificadoras de riesgos son, precisamente, las que han convertido a las inversiones en fetiches. Ye l ministro de Economía de Argentina, Hernán Lorenzino, calificó de “terroristas” y “piratas” a las agencias calificadoras de riesgo, luego de que Moody´s dijera que la decisión de una provincia argentina de pagar en moneda local unos bonos emitidos en dólares implica una cesación de pagos.Sucede que las agencias calificadoras de deuda, que consideran como “bonos basura” a los títulos soberanos argentinos por su alto riesgo de incumplimiento de pago, son un blanco usual de las críticas del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández y el asunto está que arde.Recordemos que, desde que comenzó la actual crisis económica el año 2008, las agencias están muy desprestigiadas. Y es que estas empresas han demostrado sus carencias en crisis como la de Enron (su calificación permaneció en niveles normales 4 días antes de que la empresa fuera a la bancarrota, a pesar de que las agencias de calificación sabían de los problemas de Enron durante meses), y en los primeros estadios de la crisis actual, en donde Lehman Brothers tenía una buena calificación justo antes de su debacle.Por esa desatinada calificación de la Enron, Bolivia tuvo que asumir cuantiosas pérdidas y no las hemos olvidado.El ex-director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn, dijo hace poco que «las agencias de rating no siempre aciertan. La gente les cree y por eso tienen influencia a corto plazo, pero a largo plazo lo que predominan son otros factores». Claro que Dominique también está desprestigiado, pero por otras causas.La Comisión Europea, a raíz de la crisis económica de Grecia en 2010 dio un toque de atención a las agencias al pedir “que actúen responsablemente y con rigor, sobre todo en momentos tan sensibles y difíciles como los presentes”. La Unión Europea quiere reglamentar el funcionamiento de las agencias para que estén bajo su supervisión. El 29 de septiembre de 2010, el FMI acusó de contribuir “involuntariamente” a la inestabilidad financiera por los usos y abusos de las agencias de calificación de riesgo como Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s.Para rematar con algo concreto, quisiéramos saber cómo califican en Bolivia a las agencias calificadoras, a la hora de disponer, por ejemplo, de nuestras Reservas Internacionales Netas.Es una inquietud absolutamente pertinente.


