Víctor Paz Estenssoro: El Estadista Revolucionario
En ese día de gloria y sensatez para todos nuestros pueblos, si alguien solicitara mi humilde opinión sobre quién debería ocupar el cargo de Presidente o Jefe de la Confederación, yo contestaré que el Estadista que reúne todas las condiciones para...
En ese día de gloria y sensatez para todos nuestros pueblos, si alguien solicitara mi humilde opinión sobre quién debería ocupar el cargo de Presidente o Jefe de la Confederación, yo contestaré que el Estadista que reúne todas las condiciones para merecer ese nombramiento, es el boliviano Víctor Paz Estenssoro”. Con esta clara concepción, el pueblo boliviano patentizado en sus grandes mayorías, ha hecho sentir su veredicto inapelable llevándolo por cuatro veces a la Presidencia Constitucional al hombre más importante y trascendental de la historia republicana de Bolivia. Esta es en escorzo una semblanza en los 105 años de su nacimiento (2 octubre 1907), escrita con admiración y afecto, hacia el hombre que desde más de setenta años libró la grande e indeclinable batalla por la liberación del pueblo boliviano; se coloca en este combate-de dignidad nacional-al nivel de las preclaras figuras americanas que han dejado pedazos de sus vidas en la lucha por elevar a sus pueblos a planos superiores en su quehacer espiritual y material; se trata de una vigencia inédita y por lo tanto incomparable con cualquier otro liderazgo en la Historia de Bolivia; además de esta trayectoria dilatada y decisiva en el proceso político boliviano, Víctor Paz Estenssoro encarnó y protagonizó- junto con el MNR partido político de su factura y creación-las mayores transformaciones político-sociales y económico-integradoras del siglo XX a través de la conducción del proceso inconcluso de la Revolución Nacional: Nacionalismo Revolucionario (1952/64) y Nueva Política Económica (1985/89-21060). Es indudablemente el Hombre de ésa centuria y el artífice fundador de la Nación moderna, de la Democracia orgánica y de la Integración cultural y física de nuestro país. No tiene carácter gratuito el vocerío de aquellos círculos oligárquicos cavernarios, troskos trasroscados y neoindígenistas comunitarios que, viendo en Víctor Paz Estenssoro el ardiente promotor de políticas de raíz y hondura popular, lo escojan como su blanco favorito, aunque precisamente este hecho confirma de modo terminante su importancia en la historia de las ideas y prácticas políticas en Bolivia. Es materialmente imposible esbozar una historia de nuestro pueblo, en los últimos ochenta años, prescindiendo de la relevante personalidad del Dr. Víctor Paz Estenssoro, él se encuentra ligado-como tierra y árbol-a la inquietud, al planeamiento, a la dinámica del proceso de la Revolución, a la conducción de muchedumbres y a la esperanza y fe de nuestro pueblo que retrata en claro-oscuros, la marcha ascencional de los indígenas, campesinos, mestizos, cholos y clase media progresista, en su dura y sangrienta lucha por sus destinos. ¿De donde le nació el desasosiego y la identidad con los programas de claro e inconfundible nódulo nacionalista?; la reflexión realizada en horas de estudio, la examinante evaluación de las ideas y el desarrollo de la historia, colocaran al Caudillo Ilustrado en la barricada de los derechos sociales y en pugna abierta y frontal contra la feudal burguesía que a partir de la industria minera del estaño-desde su comienzo hasta su desarrollo en escala colosal-manejaron al país como su hacienda privada humillándola en su dignidad; aquí radica el núcleo del insuficiente desarrollo, la ignorancia y la decadencia-muy aparente-de la que con fruición ha escrito Arguedas, servidor de la tesis que colocaba al pueblo boliviano en posición retrógrada e infra-humana.Contra esta tesis de la filosofía de la derrota, se levantó Víctor Paz Estenssoro encolerizado dislocando para siempre con su energía y pensamiento el aparato de opresión y poder político más poderoso de América Latina, dispositivo a través del cual se planificaba la miseria del pueblo y se elevaban muros a todo destello de esperanza. Paz Estenssoro con su mano ha desatado el nudo que estrangulaba al pueblo de Bolivia, con su mano reparó una vieja y denigrante injusticia contra el indígena y campesino boliviano, devolviéndole la tierra y con ella ha hecho hombre al que era sólo un alma muerta, un número dentro de la contabilidad de hectáreas rurales, sembradíos, animales y aperos de labranza. Analizando someramente la trascendencia que tiene para Bolivia la Revolución de 1952 y el 21060, con las modificaciones substanciales que han traído, las proyecciones que las mismas tienen con realizaciones concretas (Santa Cruz es el pilar de la economía nacional), las energías que han liberado y la nueva conciencia colectiva y popular que movilizan, tenemos que el camino de la Revolución Nacional es lo más cierto-enderezando los objetables legados del pasado y del presente-para lograr la Nación de verdad única, soberana e integrada sin clases sociales humilladas ni excluidas, supremo legado del Dr. Víctor Paz Estenssoro, el mejor Presidente de todos los tiempos de la Historia de Bolivia.





