Los fundamentalismos
Y aprovechar esta oportunidad, entonces, para comentar algo que a muchos les parecerá insólito: haber recuperado un libro que sinceramente creíamos desaparecido, pero estaba solamente prestado… y lo devolvieron. El libro “La gesta del marrano”, del escritor argentino Marcos Aguinis,...
Y aprovechar esta oportunidad, entonces, para comentar algo que a muchos les parecerá insólito: haber recuperado un libro que sinceramente creíamos desaparecido, pero estaba solamente prestado… y lo devolvieron. El libro “La gesta del marrano”, del escritor argentino Marcos Aguinis, tiene ya más de 20 años de haber sido publicado y no está relacionado con porcicultura (como algunos pensarían) sino con esos fundamentalismos que tanto daño le siguen haciendo a la humanidad. Y hablamos de “fundamentalismos”, porque no solamente los religiosos sino todos son perversos, incluido el ambientalismo o el indigenismo, cuando son utilizados con fanatismo similar al religioso.Del fundamentalismo decía el científico y escéptico Richard Dawkins “apunta directamente al fundamentalismo religioso como una fuente de violencia y de irracionalidad. Poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando le preguntaron en qué podría haber cambiado el mundo, Dawkins respondió: Muchos de nosotros veíamos a la religión como una tontería inofensiva. Puede que las creencias carezcan de toda evidencia pero, pensábamos, si la gente necesitaba un consuelo en el que apoyarse, ¿dónde está el daño? El 11 de septiembre lo cambió todo. La fe revelada no es una tontería inofensiva, puede ser una tontería letalmente peligrosa. Peligrosa porque le da a la gente una confianza firme en su propia rectitud. Peligrosa porque les da el falso coraje de matarse a sí mismos, lo que automáticamente elimina las barreras normales para matar a otros. Peligrosa porque les inculca enemistad a otras personas etiquetadas únicamente por una diferencia en tradiciones heredadas. Y peligrosa porque todos hemos adquirido un extraño respeto que protege con exclusividad a la religión de la crítica normal”.Hoy estamos viviendo tiempos de fundamentalismos diversos, en todo el mundo y Bolivia no es la excepción.A propósito de fundamentalismos, recordamos una “rueda de prensa” en La Paz, en tiempos de guerrilla, o sea cuando gobernaba el general René Barrientos Ortuño, quien había proclamado una vez más, en esa reunión, su “anticomunismo”. Uno de los periodistas preguntó entonces:- ¿Anticomunista como el Papa… o como Hitler, mi general”?No recordamos que haya habido respuesta. Para no dejar incompleta la “gesta del marrano”, digamos que su autor, Marcos Aguinis, creó el PRONDEC (Programa Nacional de Democratización de la Cultura), que obtuvo el apoyo de las Naciones Unidas, y puso en marcha actividades participativas para concientizar a los individuos sobre los derechos, deberes y potencialidades que se cultivan en democracia. Por su obra fue nominado al Premio Educación para la Paz de la UNESCO.Aguinis ha publicado once novelas, dieciséis libros de ensayos, cuatro libros de cuentos y dos biografías. Hoy solo mencionamos la gesta del marrano, porque tiene que ver con fundamentalismos y es una lectura aconsejable para este fin de semana.


