El Brasil “atómico”
Varios otros elementos pueden ser deducidos de inmediato. Rousseff es la presidenta brasileña Dilma Rousseff y la autorización se refiere a la creación de la empresa federal de energía nuclear Amazonia Azul Tecnologías de Defesa (Amazul). Eso ya se sabía.Hay algunos elementos nuevos: la...
Varios otros elementos pueden ser deducidos de inmediato. Rousseff es la presidenta brasileña Dilma Rousseff y la autorización se refiere a la creación de la empresa federal de energía nuclear Amazonia Azul Tecnologías de Defesa (Amazul). Eso ya se sabía.Hay algunos elementos nuevos: la nueva entidad brasileña se encargará del desarrollo de tecnología nuclear marina y tendrá acceso al financiamiento a través del Programa Nuclear Brasileño (PNB), todo eso, según un comunicado del Senado Federal Brasileño.Amazul será responsable de la “elaboración de proyectos y tecnologías” para la construcción del primer submarino atómico de fabricación brasileña.“La empresa también tendrá la tarea de estimular la implementación de nuevas industrias en el sector nuclear y ofrecer asistencia técnica”, indica esa misma fuente nota.Vinculada al Ministerio de Defensa Nacional, Amazul tendrá sede en São Paulo y compartirá sus oficinas centrales con la empresa naval federal Emgepron.Finalmente, la todavía escueta información señala que la ley fue publicada el jueves el jueves 9 de agosto en el Diário Oficial da União.Vamos a esperar unos días para madurar los comentarios pero, entretanto, nos parecen muy oportunos los conceptos del sociólogo uruguayo Alberto Methól Ferré quien, hace ya diez años, en los Cuadernos de Marcha, sostenía que “la élite intelectual y política brasileña debe dejar de pensar que lo fundamental es que Brasil se industrialice, para comenzar a pensar cómo se industrializa el conjunto.Al hablar de “conjunto” Methol Ferré se estaba refiriendo a los “nueve países hispanohablantes de América del Sur”, a quienes el uruguayo generosamente llama posibles socios de Brasil, pero aclarando: “El liderazgo brasileño no se da cuenta, o no se da cuenta suficientemente hasta hoy (lo escribía el año 2.000) de que sólo puede ejercer el liderazgo si saben fortalecer sistemáticamente a sus socios. Lo que menos necesita Brasil son socios débiles”. Y continúa con admirable anticipación: “Si sus socios son débiles, no tiene socios y se van… el rey del hemisferio se llama Estados Unidos de América y no Brasil. Entonces, fatalmente, si Brasil no fortalece a sus socios, sus socios van a darle señales al rey. Es tan irremediable como justo”. La conclusión es lapidaria: “Brasil generará así su soledad”.Y en este momento, cuando ya Mercosur y Unasur son realidades, cuando el rey, en Washington, está particularmente vulnerable por lo que “sus” banqueros hicieron y siguen haciendo, las palabras de Alberto Methól Ferre son particularmente premonitorias.Pero una vez más descubrimos cuánto sentido tiene aquello de que no hay peor sordo que el que no quiere oír.Por eso, nosotros seguiremos escuchando lo que digan de ese Brasil, ahora “atómico”, reflexionaremos mucho y en lo íntimo desearemos que no vaya a alborotarse aquello de las “armas de destrucción masiva”, porque ya sabemos cómo actúan los Estados Unidos con los países donde esas armas existen. O donde los gringos “dicen” que existen.


