Unión y fuerza
Los eruditos atribuyen lo de la unión a un educador, griego, Licurgo, de quien dicen que entregaba a sus alumnos palitos sueltos, que eran rotos sin dificultad, pero que cuando Licurgo reunía esos palitos en un mazo, era casi imposible romperlos.Lo de dividir para reinar también ha sido...
Los eruditos atribuyen lo de la unión a un educador, griego, Licurgo, de quien dicen que entregaba a sus alumnos palitos sueltos, que eran rotos sin dificultad, pero que cuando Licurgo reunía esos palitos en un mazo, era casi imposible romperlos.Lo de dividir para reinar también ha sido atribuido a muchos personajes, incluido Nicolás de Maquiavelo, de quien ahora se duda inclusive que haya utilizado ese concepto tan manido de que “el fin justifica los medios”, pues en ninguna de sus obras los historiadores lo han encontrado literal.Pero los conceptos, que son los que en realidad nos importan, están ahí, en la cultura popular. Y que la unión hace la fuerza es una verdad universalmente admitida, que no requiere ningún tipo de verificación o comprobación.Pero tiene que ser unión real, no retórica, como aparece en muchos discursos. La Constitución Política es sólo un discurso. Respetable, solemne, pero sólo discurso y si lo que dice no coincide con la realidad, lo que se tendría que cambiar es el discurso. La Constitución Boliviana, en su primer artículo se refiere al “Estado Unitario”, pero conceptos posteriores difuminan esa proclamada unidad.Es saludable, por eso, que haya sido el presidente del Estado, Evo Morales, quien mencionó en un reciente acto público, la posibilidad de cambios constitucionales. Mejor que lo haya dicho él y no la oposición, por aquello del protocolo.En lo de “dividir para reinar” preferimos no especular ahora, porque tendríamos que referirnos a quienes están reinando y cómo lo están haciendo, ahora que las divisiones internas entre culturas, comunidades originarias y “naciones” de diversa índole se han hecho ostensiblemente visibles. Pero dejémosles ese oficio a los politólogos o intelectuales equivalentes.Concentrémonos en la “unidad” o en su matriz etimológica “unión” y encontraremos muchas referencias que ponen a pensar.En los Estados Unidos, como ejemplo, parecería que no es suficiente que tengan la palabra “unidos” en su nombre nacional, porque hemos encontrado que en allí existen por lo menos 13 pueblos y ciudades pequeñas que tienen ese nombre, desde Alabama hasta el estado de Washington (por orden alfabético).Pero hay más: El informe anual que el presidente de los Estados Unidos rinde al congreso de su país se llama “Estado de la Unión” y en alguna parte de ese su discurso, el presidente siempre dice “El Estado de nuestra Unión está fuerte” (“The State of our Union is strong”) o una frase similar.Ese discurso-informe presidencial estadounidenses se hace en enero de cada año. Aquí tenemos el equivalente, que es el discurso informe que también el presidente (del Estado Plurinacional) hace cada seis de agosto ante los integrantes de la Asamblea Plurinacional. Hay diferencias, por supuesto, pero en el fondo es lo mismo.Quisiéramos saber si en el informe de pasado mañana, el presidente Morales puede incorporar esa frasecita: “El estado de nuestra unión es fuerte”.Estaremos pendientes


