Venezuela en el Mercosur

Aunque el tratado formal de creación de Mercosur fue firmado en Asunción, Paraguay, el 26 de marzo de 1991, hay quienes sostienen que la creación efectiva ya se había producido el 30 de noviembre de 1985, fecha de la Declaración de Foz de Iguazú que selló un acuerdo de integración...

Aunque el tratado formal de creación de Mercosur fue firmado en Asunción, Paraguay, el 26 de marzo de 1991, hay quienes sostienen que la creación efectiva ya se había producido el 30 de noviembre de 1985, fecha de la Declaración de Foz de Iguazú que selló un acuerdo de integración bilateral entre Argentina y Brasil.El Mercado Común del Sur, que es el nombre completo de Mercosur está ahora integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay (actualmente suspendido por la violación de la Cláusula Democrática del Protocolo de Ushuaia) y desde ayer Venezuela.Quedan, entonces, como miembros plenos esos cinco países y como miembros asociados Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú en calidad de Observadores México y Nueva Zelanda.El Mercosur ha estado desde su creación vinculado a todos los avances de integración latinoamericana y entre lo mucho que se podría decir sobre su importancia destaca que sea actualmente el bloque de países mayor productor de alimentos en el mundo.Como es natural, los más de 15 años de existencia del Mercosur han estado también sembrados de dificultades, pero estas no opacan lo avanzado al mismo tiempo en ese modelo de integración de la Patria Grande, que tiene a Simón Bolívar como el más destacado de sus precursores.La presencia de Venezuela, además, equilibra de alguna manera los intentos de disgregación que también han existido durante estas últimas dos décadas y uno de cuyos productos más recientes es la “Alianza del Pacífico”, concebida en las últimas semanas del gobierno del peruano Alan García, con el poco confiable apoyo del chileno Piñera, el Colombiano Santos y el mexicano Calderón.O sea que aún no existen laureles como para echarse a dormir y descuidar los insobornables propósitos integracionistas de nuestras naciones americanas, sin la no solo inconveniente sino altamente peligrosa tutoría de Washington.En cada uno de nuestros países existen aún muchos problemas sociales, políticos y económicos. Eso es inocultable. Pero s inocultable también que el concepto central de Patria Grande se mantiene y se fortalece todos los días, en la misma medida en que se debilita y se vuelve obsoleta la Doctrina Monroe.Y para concluir, seguramente que de las experiencias venezolanas en aspectos como las inversiones y el arbitraje sobre su transparencia aprenderemos mucho, porque hace pocos días Venezuela decidió salirse del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) que es uno de los cinco entes que con forman el Grupo Banco Mundial. Las malas experiencias sobre inversiones ofrecidas y no cumplidas abundan. Hace poco eso provocó un conflicto entre Repsol y la Argentina. Nosotros, en Bolivia, aún tenemos pendientes aquellas auditorías a empresas petroleras, de las cuales, por supuesto, no nos hemos olvidado ni pensamos olvidar nunca.Y Mercosur será buen escenario para recordarlo.

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