Una verdadera subasta

Eso lo vemos cada vez con más frecuencia en la tele, mientras las elecciones se aproximan. Ya solo faltan cuatro meses.Lo que no vemos, ni nosotros ni los ciudadanos estadounidenses que pueden votar, es el casi furioso trajín de las corporaciones que hacen correr millones de dólares en sus...

Eso lo vemos cada vez con más frecuencia en la tele, mientras las elecciones se aproximan. Ya solo faltan cuatro meses.Lo que no vemos, ni nosotros ni los ciudadanos estadounidenses que pueden votar, es el casi furioso trajín de las corporaciones que hacen correr millones de dólares en sus campañas para apoyar cada una a su candidato o para desprestigiar al otro. A eso se ha reducido el sistema electoral “democrático” de los Estados Unidos.Los “PAC” o comités de acción política (Political Action Committees) y los Súper PAC, que son lo mismo pero más grandes y que, a la hora de la verdad, definen quien gobernará desde Washington. No se caracterizan por su moderación.De acuerdo con datos de la Comisión Federal Electoral (FEC), en las elecciones del año 2000 los PAC contribuyeron con 114.700.000 dólares; en las de 2004 la cifra se elevó a 192.400.000; en las de 2008 saltó a 1.208.124.481, o sea un billón y un cuarto. En este año electoral, 2012, en menos de siete meses, y cuando la campaña no ha alcanzado todavía su etapa más candente, los PAC han contribuido ya con cerca de un billón de dólares. Podemos calcular que al llegar el mes de noviembre la cifra sobrepasará los dos billones de dólares.Eso es poder económico definiendo el poder político. Lo demás es lírico. En medio de esta “danza de los millones”, hasta Jonathan Soros, hijo del “rey de las finanzas” George Soros, introdujo una dosis de surrealismo con su nuevo Super PAC “Friends of Democracy” (Amigos de la Democracia), creado para, irónicamente, restar influencia a los Super PACs, y anuncia que dedicará de 5 a 8 millones de dólares en propaganda negativa contra los políticos que no apoyen la reforma del sistema actual de financiamiento de las campañas electorales.El poder actual de los Súper PAC ya se manifestó en los resultados de las primarias presidenciales republicanas, este año porque ahora, más que nunca, el dinero es el dueño y señor absoluto del proceso electoral. No hay duda de que se romperán todos los récords en las contribuciones. Harold Simmons, por ejemplo, de la corporación “Contran”, entregó 16 millones de dólares a súper PAC que apoyan a Mit Romney y a otros candidatos del Partido Republicano.Refiriéndose a eso, precisamente, el senador Tom Udall Demócrata de Nuevo México, dijo que “gana quien tiene la chequera más gruesa”, “es una verdadera subasta”.Si lo hubiera dicho Hugo Chávez probablemente el aparato ideológico manejado desde Washington alegaría que se trata de “terrorismo”. Pero como lo dijo un senador estadounidense es comprensible que haya preferido callar.La mayor parte de esta información aparece en una columna reciente de Salvador Capote, en la Agencia ALAI. De ahí la tomamos nosotros porque en los grandes medios, simplemente… no aparece.

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