Alertas con el Prosol
Primero: El Prosol nació con la ley nº 3741, del 14 de septiembre de 2007, cuyo primer artículo “autoriza a la Prefectura del Departamento de Tarija, transferir anualmente de manera directa y no reembolsable, recursos departamentales provenientes de la renta petrolera, a las comunidades...
Primero: El Prosol nació con la ley nº 3741, del 14 de septiembre de 2007, cuyo primer artículo “autoriza a la Prefectura del Departamento de Tarija, transferir anualmente de manera directa y no reembolsable, recursos departamentales provenientes de la renta petrolera, a las comunidades campesinas e indígenas del Departamento de Tarija, para la ejecución de iniciativas productivas comunales priorizadas por las comunidades campesinas e indígenas en el marco del Programa Solidario Comunal Departamental (PROSOL)”.Hasta ahí nada debería extrañarnos. Una ley como otras. Pero sucede que la única página web donde aparece (bolivia rural) tiene también varios “avisos”. Veámoslos:La “Comunidad “IPDRS, Paraguay Rural, Perú Rural”, que es simplemente otra ONG, de las centenares que proliferan en América Latina y sobre cuya actuación no existe ningún control. Está luego otra ONG, la “Campaña Crece”, que según su propia definición está orientada a “Alimentos, Vida, Planeta”, palabras muy utilizadas últimamente y con las cuales han camuflado toda clase de acciones.Tampoco hasta ahí habría por qué alarmarse. Las ONG existen y es probable que inclusive algunas actúen de buena fe. Serán pocas, pero deben existir, Nada es ni absolutamente bueno ni absolutamente malo.Y habríamos dejado de “curiosear” ahí, si no hubiéramos visto otro anuncio, este con letra mucho más pequeña y con el logotipo de una “Alianza Internacional de Pequeños Productores de Soya” que, según el anuncio, debían realizar su Tercera Asamblea General en Santa Cruz, Bolivia, el 18, 29 y 20 de julio pasados, es decir, hace una semana.Ahí sí, nos alertamos, porque nada de lo que se refiera a la soya se piensa “en pequeño”, puesto que ese cultivo transgénico ha alcanzado tales dimensiones que está afectando inclusive la política de varios países y en forma muy notoria la del Paraguay, donde atribuyeron a los grandes sembradores de soya participación nada pequeña en el último golpe de Estado.Podría ser que la relación Prosol-Soya no tenga novelescos aspectos conspirativos y que resulte totalmente “inocente”. Pero ya no podemos evitar la desconfianza, porque como hemos sostenido muchas veces, no creemos ni en las coincidencias ni en las casualidades, sino en que detrás de todo existe, inexorablemente, una “causalidad”.Para no salirnos del tema, recordemos que no hay evidencias de que el Prosol haya incrementado la producción y/o la productividad en el campo, pero si menudearon las denuncias de mala utilización de esos dineros y del fortalecimiento de una especie de rosca sindical que utiliza ese programa para chantajear y silenciar a los campesinos, que se atrevieron a denunciar malos usos de esos dineros.Y precisamente en una semana, 31 de julio, debe ser tratado en el pleno de la Cámara de Diputados, el proyecto de ley que pretende incrementar los recursos económicos para el Prosol, del 7 % al 35 %, con dineros que son captados por concepto de regalías hidrocarburíferas.Hay motivos de sobra para alertarse. Y para alarmarse.


