¿Cero riesgos?

Porque las instituciones financieras (que ahora operan también como bancos) armaron las burbujas de créditos, especialmente los hipotecarios, porque les prestaron a quienes no tenían ninguna capacidad para pagarlos… y los negociaron. Así se hizo el negoción que tiene al mundo más quebrado...

Porque las instituciones financieras (que ahora operan también como bancos) armaron las burbujas de créditos, especialmente los hipotecarios, porque les prestaron a quienes no tenían ninguna capacidad para pagarlos… y los negociaron. Así se hizo el negoción que tiene al mundo más quebrado que galleta en bolsillo de niño.No hay día que no aparezcan más y más escándalos relacionados con el “mundo financiero”, especialmente a su más alto nivel. Goldman Sachs, Bear, Citicorp son ya escándalos antiguos. Los recientes son BSBC por lavar activos procedentes del tráfico de drogas ilícitas y Barclays por “manipular” la tasa Libor. Mañana puede ser cualquiera.Y entre las bambalinas de todo este grotesco espectáculo, continúan operando las agencias de calificación de riesgos, que impunemente continúan poniendo su sello de Triple A+ en papeles convertidos hace rato en basura.Tasa Libor es la siglas del nombre en inglés de London Interbank Offered Rate, algo así como Tasa Interbancaria, ofrecida de Londres, porque los bancos recurren a prestarse dinero unos a otros a corto plazo, bien para obtener beneficios o bien para que el que toma prestado pueda cubrir una falta de liquidez repentina. Para eso utilizan la tasa Libor.Pues bien, algunos empleados de alto nivel del banco británico Barclays difundieron tasas de interés que no se correspondían a los préstamos reales. Dicen que eso sucedió en un intento de esconder el nivel de estrés financiero en el que se encontraba la entidad.Pocas veces el director ejecutivo de uno de los mayores bancos del mundo tiene que dar explicaciones ante el parlamento (británico) después de haber dimitido. Bob Diamond -ex directivo del banco Barclays- tuvo que hacerlo. Diamond contó su versión -quién sabía qué y cuándo- sobre el escándalo relacionado con el maquillaje de tasas de préstamo interbancario -Libor- que a él le costó el puesto y a la entidad, de momento, una multa de 450 millones de dólares.En un comunicado, el banquero de origen estadounidense señaló que se iba por “las presiones externas”, que “habían alcanzado un nivel que amenazaba con dañar la reputación de la entidad”. Junto a él también dimitió el jefe de operaciones de la firma, Jerry del Missier, un día antes lo había hecho el presidente de la junta, Marcus Agius. Estos fueron hasta ahora los efectos más visibles del escándalo. Pero muchos creen que podría salpicar a más entidades bancarias alrededor del mundo y llegar a tener más implicaciones políticas.Aquí, habrá que averiguar si “nuestro” Banco Central tiene papeles relacionados con Barclays, que ahora pueden ser calificados sin escrúpulos como basura. Intentamos obtener ese datito clave, pero, curiosamente, el único informe del BCB al respecto, omite expresamente difundir el nombre y la cantidad de dinero que presta a esos bancos a título de “inversiones”. Al parecer, es recurrente el contagio de falta de transparencia en la información que difunde el BCB, como ocurre con YPFB, entidad que mantiene absoluto secreto en relación al detalle de los “costos recuperables” que reconoce año tras año a las transnacionales petroleras.Valdrá la pena también averiguar en qué otros papeles está gran parte de las Reservas Internacionales Netas de Bolivia. Es probable que algunos tengan aún la marca de la AAA+, para hacernos creer que tienen “cero riesgos”.Seguiremos viendo otro día lo mal que les fue a los que creyeron eso.

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