Viendo el pasado con mirada circular: El colgamiento de villarroel aceleró la revolución nacional

Así, en medio de las desgracias, el dolor y la sangre de collas, cambas y chapacos, fue acuñándose el ideal de forjar en adelante una Nación de verdad integrada y solidaria. En las prisiones del Paraguay germinó la idea de organizar cuadros de lucha para los tiempos de paz; oficiales de...

Así, en medio de las desgracias, el dolor y la sangre de collas, cambas y chapacos, fue acuñándose el ideal de forjar en adelante una Nación de verdad integrada y solidaria. En las prisiones del Paraguay germinó la idea de organizar cuadros de lucha para los tiempos de paz; oficiales de línea dieron nacimiento a la logia Razón de Patria (RADEPA), simultáneamente elementos civiles en combate-fundamentalmente intelectuales-trazaron planes para tareas del futuro inmediato.Los gobiernos de Toro (1936/37) y Busch (1937/39) fueron eslabones importantes para concretar esas ideas de renovación y detectar claramente a las fuerzas que oprimían al pueblo boliviano o sea la oligarquía minero-feudal.E1 suicidio de Busch (23 agosto 1939)permitió el gobierno de Peñaranda (1940/43) que echó por tierra los objetivos primarios del nacionalismo revolucionario, ya que fue un gobierno inocuo y servil a los intereses de la gran minería que culminó con un traspié de magnitud la Masacre de Catavi (21 diciembre 1942) donde cientos de mineros, mujeres y niños fueron victimados por reclamar mejores condiciones de vida. Este hecho dio lugar a una mayor a acción de los nacionalistas en el parlamento donde Víctor las Estenssoro brilló con todas sus luces en la histórica y magistral interpelación al gabinete del presidente Peñaranda (23 agosto 1943).El acto interpelatorio selló la unión entre los radepistas y nacionalistas(MNR) El 20 de diciembre de 1943,e1 país amaneció con un nuevo gobierno presidido por el Mayor Gualberto Villarroel y la vigencia de la alianza entre el MNR y RADEPA. Villarroel era un desconocido en el ámbito público, pero con una gran consideración dentro sus camaradas por su condiciones intelectuales y alta conducta moral. Aquí comienza a escribirse una nueva historia de Bolivia con matices singulares con marca dos índices de cambios institucionales y concepciones nacionalistas y revolucionarias que estaban dirigidas a superar las grandes barreras del atraso y la injusticia a través de su frase sublime: “No soy enemigo de los ricos, pero soy más amigo de los pobres”.El gobierno de RADEPA-MNR (1943/46) se caracterizó como el primero quede modo sistemático y siguiendo una doctrina-desafío abiertamente a la oligarquía y trato de destruir su poder político y económico. Inició la liberación del indígena, esclavizado durante cuatro siglos, propiciando el primer Congreso de Indígenas de Bolivia aboliendo el pongueaje y el mitanaje (mayo de 1945); dictó normas de carácter social que revitalizaron al sector obrero; elevó los porcentajes de entregas de divisas por venta de minerales; acumuló reservas en moneda extranjera para su inversión en beneficio nacional; en 1945 preparó el primer Plan de Desarrollo Económico de Bolivia. Estas medidas abrieron los cauces al odio, el rencor y reacción de la oligarquía minerofeudal que se vio afectada en sus intereses económicos y políticos.Entonces comenzó una lucha sórdida para derrocar ese gobierno nacionalista y revolucionario -que a su turno y en el afán de defenderse- cometió excesos en la represión además de otras falencias internas del gobierno, creando las condiciones para un estado de violencia que dio paso al rostro de la furia de una turba ávida de sangre que tuvo su culminación el 21 de julio de 1946, con el terrible colgamiento del Presidente Villarroel y sus colaboradores Ballivián y Uría en la Plaza Murillo de la ciudad de La Paz. El plan fue ejecutado por la gran minería, terratenientes feudales, grupos esotéricos parapetados en la UMSA y un Frente que unía –en un impúdico contubernio- a los liberales, republicanos y a los comunistas del PIR.El sadismo desplegado tenía como finalidad escarmentar a quienes se atrevieran –en adelante- a seguir conductas revolucionarias como las de Villarroel y  sus aliados. Pero, los escarmentadores del 21 de julio de 1946 nunca pensaron que prendían la mecha de la Revolución Nacional que tras seis largos años de lucha sangrienta entre la oligarquía y el pueblo boliviano dirigido por el MNR, culminaría con el triunfo de la voluntad popular y la causa de los intereses nacionales a través de la vitoria del 9 de Abril de 1952, el principio de una nueva y diferente etapa en la vida de Bolivia.

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