De prejuicios y estereotipos
Con esas tres palabras pintadas burdamente en una pared, alguien desbarató prejuicios cognitivos, estereotipos tenazmente arraigados y muy difíciles inclusive de estudiar y de clasificar.Primero, porque rompe con una palabra de doble significado ese prejuicio tan arraigado de la hombría de...
Con esas tres palabras pintadas burdamente en una pared, alguien desbarató prejuicios cognitivos, estereotipos tenazmente arraigados y muy difíciles inclusive de estudiar y de clasificar.Primero, porque rompe con una palabra de doble significado ese prejuicio tan arraigado de la hombría de Dios. Una forma de machismo común a muchas religiones y admitido casi que universalmente.En la misma palabra está el otro desafío: Dios no solamente no es de género masculino, sino que además es de una raza que por lo menos muchos cristianos (europeos o seudo europeos) han intentado siempre asociar con la maldad. Con el diablo: La raza negra.Ese simple grafiti (que por supuesto no es nada simple, sino profundamente complejo, pero comprensible) nos llevó a profundizar un poco más en el tema, especialmente porque ahora en Bolivia, con el amontonamiento constitucional de nacionalidades (más de 36), los prejuicios y estereotipos tienen magnífico caldo de cultivo.Digamos, primero que prejuicio proviene del latín (juzgado de antemano) y es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna cosa de forma anticipada. Consiste en criticar de forma positiva o negativa una situación o una persona sin tener suficientes elementos previos. Es una actitud que puede observarse en todos los ámbitos y actividades de la sociedad, en cualquier grupo social y en cualquier grupo de edad, e implica una forma de pensar íntimamente relacionada con comportamientos o actitudes de discriminación.Ignoramos como se le dice a eso en quechua, en aymara, en guaraní o en sirionó, pero con seguridad que debe ter su nombre en cada idioma.Y ahora los estereotipos, que para quienes trabajamos en artes gráficas están muy asociados a la palabra “cliché”. Los jóvenes es poco probable que conozcan la palabra.Un estereotipo es una imagen trillada y con pocos detalles acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades, características y habilidades. Por lo general ya fue aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades o de conducta. (Etimológicamente proviene de la palabra griega stereos, que significa sólido, y typos, que significa marca). Todos alguna vez y sin mala intención hemos utilizado estereotipos o chiches, por ejemplo cuando hablamos de una “rubia tonta”, de un “científico loco”, de un “camba flojo”, de un “chapaco lento” o de un “porteño pedante” Quizás en algún supermercado hemos caído en la trampa de creer que un precio de 9999 pesos es significativamente inferior a 10 000 pesos, cuando la diferencia es prácticamente irrelevante a la hora de pagar). Se trata de tendencias y comportamientos inconscientes que nos condicionan al intentar analizar la realidad. Un prejuicio cognitivo es un fenómeno psicológico principalmente involuntario que sesga el procesamiento de la información.Así, entre prejuicios y estereotipos estamos tratando de, además, cambiar lo que por siglos hemos sido: la República de Bolivia, para convertirla en el Estado Plurinacional de Bolivia.No es fácil.


