Industrialización de gas natural: promesa archivada
De allí en más no hubo una public policy en materia de hidrocarburos.En ese esquema estuvo pensado un gran proyecto de exportación de LNG (Gas Natural Licuificado) que llevaba gas del Chaco boliviano directo a la costa del Pacífico y de allí en barcos metaneros a la costa de Baja...
De allí en más no hubo una public policy en materia de hidrocarburos.En ese esquema estuvo pensado un gran proyecto de exportación de LNG (Gas Natural Licuificado) que llevaba gas del Chaco boliviano directo a la costa del Pacífico y de allí en barcos metaneros a la costa de Baja California para alimentar termoeléctricas que surtirían a usuarios finales en San Diego-Estados Unidos.Un concepto nuevo de negocios que –diez años atrás- nos ponía como país en ventaja absoluta con relación a otros de la región. Antes nadie hablaba del LNG hoy todos los países que nos circundan tienen negocios en plena ejecución de importación de LNG (caso argentino que importa gas de Venezuela, caso peruano que lo trae del Asia y caso peruano que están en ejecución de su reserva de Camisea para hacer el proyecto que aquí pudimos y no logramos ejecutar).En 2003, al proyecto de LNG boliviano, que obviamente incluía procesos de industrialización a escala en gas a diesel, a fertilizantes, a productos petroquímicos de nueva generación, a nuevos combustibles y a generación eléctrica lo derribaron. Lo tumbaron. Le pusieron zancadilla y falsos chauvinismos hoy nos tienen postrados como país de “nacionalización”, sin inversión a escala y sin haber desarrollado un solo proyecto de agregación de valor al gas. Una involución total en materia de proyectos y políticas de hidrocarburos.En seis años de nueva administración estatal de corte socialista no han logrado redactar ni aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos ni han puesto en marcha ningún proyecto de industrialización a escala. En varios estudios y proyectos, sin embargo, han prometido hacer de Bolivia un centro distribuidor de energía –que en realidad es parte de la filosofía de anteriores gobiernos de centroderecha- pero no han logrado captar inversiones tales que puedan hacer mover la maquinaria de ejecutar proyectos de ésta escala.En ese afán han creado una compañía estatal Empresa Boliviana Industrializadora de Hidrocarburos (EBHI) con proyectos que tampoco están ejecutados porque sencillamente a esa nueva entidad le han restado competencias de manera que no puede hoy en día generar los proyectos que eventualmente se propuso: planta de fertilizantes y otra de conversión de gas a líquidos (GTL).Tampoco están considerando que en tanto los países de la región avanzan en proyectos de LNG no se logró consolidar un proyecto de fertilizantes nitrogenados ni una termoeléctrica para exportar electricidad excedente.Cualquier proyecto de industrialización a escala en el país merece un especial cuidado porque deben ser traslados los productos de valor agregado a la costa, con el consiguiente valor extra de flete. Por ello es que los proyectos debieron haber sido madurados y no se le debieron haber puesto zancadilla, de manera que hoy estaríamos ya avizorando los primeros frutos de la incursión boliviana en el nuevo mundo de negocios energéticos de valor agregado.En todo caso reordenar el asunto energético boliviano pasa, irrenunciablemente, por elaborar una NPE Nueva Política Energética de largo plazo con su nueva Ley que permita reabrir las puertas de Bolivia a la inversión extranjera en proyectos de riesgo que necesariamente van a requerir dinero extra que no tenemos. * Máster en Administración de Empresas


