Incentivos fiscales a la exploración y producción de petróleo II
En vez de éste tipo de aproximaciones a la realidad debiera enfrentarse técnica y estructuralmente el tema de los hidrocarburos en el país: para ello haciendo consideraciones que tengan que ver con la estructura del goverment take que actualmente se aplica a los productos productivos tanto en...
En vez de éste tipo de aproximaciones a la realidad debiera enfrentarse técnica y estructuralmente el tema de los hidrocarburos en el país: para ello haciendo consideraciones que tengan que ver con la estructura del goverment take que actualmente se aplica a los productos productivos tanto en gas como en petróleo (considerar que se aplica Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 4,06 dólares, la tarifa de transporte de 2,48 dólares, más el pago del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y regalías de 14,34 dólares por barril).La estructura de costos de producción, por otro lado son otro acápite a considerar, por ello es que los incentivos para nuevas inversiones exploratorias también deberían venir de la mano de asociaciones tipo joint-venture con programas privado-estatales en nuevas zonas exploratorias.Al elevarse los costos de producción por el nivel de bajo volumen de petróleo efectivamente producido obviamente no fue atractivo invertir en Bolivia en producción de petróleo, menos en exploración de nuevas áreas geográficas, elementos que no van a desaparecer con el decreto sino se sientan las bases de la nueva política energética en el país.Naturalmente a mayor producción de crudo se podrá refinar mayores volúmenes de GLP gas licuado de petróleo, gasolina especial, gasolina premium, gasolina de aviación, diesel, jet fuel, kerosén, recon (petróleo reconstituido), lubricantes y grasas, evitando importación de volúmenes de diesel oil, pero ello responderá a una gresiva política de inversiones desde el Estado en nuevos esquemas de exploración, producción, refino y transporte, vale decir toda una reingeniería del tema energético y de hidrocarburos en el país.Los incentivos señalados vía Nocres son esfuerzos valorados pero debieran ser parte de una estrategia general, de una nueva Ley de hidrocarburos que global y estructuralmente genere nuevos escenarios para actividades upstream (exploración y explotación) y downstream (comercialización, refino, transporte, almacenaje) generando inversión a escala en todos los procesos o no simplemente esfuerzos aislados.Con el mismo empeño en que buscan soluciones parciales debieran preparar un proyecto de Ley de Hidrocarburos a ser debatido de una buena vez en el Parlamento. Esa tarea la tienen pendiente desde 2006.


