Monroe, Galtung y Taft

Asociado como totalmente antagónico o rotundamente opuesto a lo bolivariano, se ha puesto otra vez de moda el “monroísmo”, esa doctrina geopolítica de que “América es de los norteamericanos”, es decir de los estadounidenses y que desde su origen se ha prestado a confusiones....

Asociado como totalmente antagónico o rotundamente opuesto a lo bolivariano, se ha puesto otra vez de moda el “monroísmo”, esa doctrina geopolítica de que “América es de los norteamericanos”, es decir de los estadounidenses y que desde su origen se ha prestado a confusiones. Expliquémoslo.En primer lugar, el monroísmo no fue idea del presidente estadounidense James Monroe en 1823, sino que se la atribuyen erróneamente, pues sus autores fueron varios políticos estadounidenses, principalmente John Quincy Adams, como una proclamación de la oposición de los Estados Unidos al colonialismo, pero ha sido un concepto posteriormente manipulado de diversas maneras. La doctrina fue presentada por Monroe durante su séptimo discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomada inicialmente con dudas y posteriormente con entusiasmo. Fue un momento definitorio en la política exterior de los Estados Unidos.Un siglo más tarde, Estados Unidos reafirmó su Doctrina Monroe y el presidente de entonces, Theodore Roosevelt, emitió el Corolario de 1904 (Corolario Roosevelt) estableciendo que, si un país americano situado bajo la influencia de los EE.UU. amenazaba o ponía en peligro los derechos o propiedades de ciudadanos o empresas estadounidenses, el gobierno de EE.UU. estaba obligado a intervenir en los asuntos internos del país “desquiciado” para reordenarlo, restableciendo los derechos y el patrimonio de su ciudadanía y sus empresas. Este corolario supuso una carta blanca para la intervención de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.Esto y mucho más lo planteó el intelectual noruego Johann Galtung y no el presidente venezolano Hugo Chávez, y hacemos la aclaración para frenar a quienes desvirtuar los conceptos legítimamente bolivarianos. Más aún, de las mismas fuentes de información “oficial” (es decir nada oscuro ni clandestino) extrajimos este concepto, más reciente, que pertenece William Howard Taft, vigésimo séptimo Presidente de los Estados Unidos, allá por 1.925, o sea casi “ahorita”.“No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen en tres sitios equidistantes la extensión de nuestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el Canal de Panamá, y la tercera en el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro, de hecho como, en virtud de nuestra superioridad racial, ya es nuestro moralmente”Taft, entre otras “proezas” invadió a México, haciéndole perder definitivamente al país azteca casi la mitad de su territorio.En conclusión, el “monroísmo” con todas sus inconsistencias y oportunismos todavía existe y se lo aplica, ahora como recurso casi desesperado para impedir o al menos postergar la concreción de uno de los máximos anhelos del Libertador Simón Bolívar y de muchos otros héroes legítimamente  nuestros: La Patria Grande.Como ya se está hablando de la próxima asamblea de la OEA en Cochabamba, este es un tema que tenemos que seguir investigando.Es nuestro oficio.

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