Juramento Hipocrático

Las profesiones son ocupaciones que requieren de conocimiento especializado, capacitación educativa de alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, y también autorregulación, altruismo, espíritu de servicio a la comunidad, y normas éticas. En cuanto a esto...

Las profesiones son ocupaciones que requieren de conocimiento especializado, capacitación educativa de alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, y también autorregulación, altruismo, espíritu de servicio a la comunidad, y normas éticas. En cuanto a esto último, algunas profesiones tienen más compromiso con la sociedad y, por lo tanto, sus normas éticas son más exigentes. Entre estos profesionales, llamémoslos “especiales”, están los sacerdotes, los militares, los abogados y los médicos. Un arquitecto o un ingeniero tienen los mismos parámetros profesionales, pero su compromiso con la sociedad es diferente, y aún en el seno de una misma profesión unos cumplen más que otros las normas éticas.Por eso no debemos juzgar a las profesiones por el comportamiento de algunos profesionales, porque siempre habrá militares patriotas y militares golpistas, sacerdotes cumplidores de sus juramentos de obediencia, pobreza y castidad y sacerdotes que no cumplen ninguno de esos juramentos y médicos para los cuales será siempre más importante su juramento hipocráticos y otros que ni se acuerdan de él, porque creen que su función profesional está única y exclusivamente condicionada por lo que se les paga.Nosotros solamente vamos a recordar el juramento hipocrático, sin hacer juicios de valor, porque eso les toca a los médicos y al gobierno, que están en este mismo momento protagonizando un conflicto.El Juramento Hipocrático, es un juramento público que hacen los que se gradúan en medicina ante los otros médicos y ante la comunidad. Su contenido es de carácter ético, para orientar la práctica de su oficio, es también el juramento que se basa a partir de la responsabilidad del ser humano y conciencia de ella.Durante casi dos mil años la medicina ha estado regida teóricamente por una tradición que, remontándose al médico griego Hipócrates (siglo V a. C.), adoptó su forma definitiva con Galeno, un griego que ejerció la medicina en la Roma imperial en el siglo II.La versión más actualizada de ese juramento dice: En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad.Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores.Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones.Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí.Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos.No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase.Tendré absoluto respeto por la vida humana, desde su concepción.Aún bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.Ese es el Juramento Hipocrático. Juzguen ustedes quienes lo cumplen y quiénes no.

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