A la izquierda y a la derecha
Y con el tiempo los recuerdos se esfuman, que es lo que en última instancia sucederá con todas nuestras propiedades. Pero mientras tengamos los recuerdos, usémoslos.Recordemos, por ejemplo, una célebre conferencia de prensa de quien entonces era presidente de la República: René Barrientos...
Y con el tiempo los recuerdos se esfuman, que es lo que en última instancia sucederá con todas nuestras propiedades. Pero mientras tengamos los recuerdos, usémoslos.Recordemos, por ejemplo, una célebre conferencia de prensa de quien entonces era presidente de la República: René Barrientos Ortuño. Y lo recordamos porque ante la declaración rotunda de Barrientos de que él era “anticomunista”, a un colega se le ocurrió preguntar: ¿Anticomunista como el Papa?... ¿O anticomunista como Hitler?Eran tiempos en los que “comunismo” todavía significaba algo, especialmente para aquellos que le temían. Eso ha cambiado.Hoy nadie diría que “teme” al comunismo. Hoy ya ni siquiera se mencionan con la frecuencia de antes términos como “izquierda”, o su históricamente antagónica “derecha”. Es más, muchos ni siquiera saben (ni les interesa saber) dónde se originaron esas “identidades”. No sobra recordarlo.En la monarquía francesa quien representaba la soberanía era el rey, por antonomasia el “soberano” y cuando se reunían para deliberar los primeros “parlamentos”, al centro se situaba el monarca y a su derecha los terratenientes, los que se llaman a sí mismos “nobles”, aunque fueran lo más alejado de la nobleza.A la izquierda del rey estaban los artesanos, y los intelectuales y dice la historia que no se apoyaban entre si, por lo que no lograban alcanzar posiciones de poder. Cualquiera pensaría que estamos hablando de la actualidad y no de hace más de 250 años.Luego apareció la izquierda política que, también, adquirió muchos matices, según siguieran a Marx, a Lenin, a Trotsky o a alguien posterior. Más cerca a nosotros, en América Latina y en tiempos relativamente recientes, apareció la izquierda nacional que además de privilegiar lo social frente a intereses individuales y privados, cree en que no hay posibilidad alguna de un desarrollo de las fuerzas del socialismo fuera de lo nacional y que la lucha nacional contra el imperialismo y por la unificación continental es la tarea inmediata más importante de los socialistas. Y cuando hablamos de nacional nos referimos a Nación Latinoamericana, a la Patria Grande.Mañana comienza el mes en el cual está prevista la reunión de gobernantes de América en una “Cumbre” en Cartagena y se nos ocurre preguntarnos dónde estará situada la representación de Bolivia, después de haber privatizado la explotación del hierro (como analizábamos ayer), después de reiniciar relaciones con las corporaciones petroleras transnacionales y debilitar a YPFB, al punto de no saber quien sirve a quien. Después de haber afectado la unidad nacional fracturándola en treinta y pico nacionalidades y después de tantas otras actitudes definitivamente reñidas con cualquier variable de izquierda.En Cartagena seguramente estará Barak Obama, con cuyo gobierno el de Evo Morales está a punto de reiniciar una relación por demás amigable.Nos preguntamos: ¿Se ubicará Evo Morales a la derecha de Barak Obama? Es muy probable que sí, para satisfacción de los separatistas de toda laya, originarios, seudo originarios y nada originarios.En quince días lo verificaremos y les contaremos.


