Auditoría a la “nacionalización” de hidrocarburos I
Es la política conocida como “nacionalización” misma que por un tiempo fue principal bandera política y que debió continuar en un “segundo paso” que denominó “industrialización” de gas en valor agregado.Ambas ofertas se han llevado a efecto sin tener como respaldo una Ley de...
Es la política conocida como “nacionalización” misma que por un tiempo fue principal bandera política y que debió continuar en un “segundo paso” que denominó “industrialización” de gas en valor agregado.Ambas ofertas se han llevado a efecto sin tener como respaldo una Ley de Hidrocarburos. Siendo que los administradores del Estado tenían mayoría en el legislativo y siendo que una Ley de Energía e Hidrocarburos es eje del desarrollo económico nacional, aún no se tiene con esa legislación especializada.A todas luces la nacionalización no funcionó ni siquiera como sus diseñadores la planificaron, por ello es que desde hace un poco tiempo atrás empezaron a buscar frenéticamente inversiones internacionales para “dar aire” a esa política. Hace poco un experto advertía sobre “peligros de la corrupción y el rentismo en los países donde se impuso el nacionalismo petrolero” (ver, Monaldi, F. “La Economía Política del Petróleo y Gas en América Latina”. Standford University).Al margen de los resultados políticos y de inversiones dentro de Bolivia en exploración, producción, comercialización e industrialización de gas natural, mismos que fueron mínimos, comparativamente con lo que se pudo haber abierto de haber logrado edificar una sólida NPE Nueva Política Energética, debiera imponerse -por mandato del Poder Legislativo- una auditoría técnica, financiera y contable referida a los costos que supuso la Nacionalización, los ingresos percibidos por el Estado boliviano en el periodo indicado, el capital internacional efectivamente invertido en el país, los impuestos y goverment take que el Estado administró desde esa fecha y el lucro cesante de Bolivia por no haber tenido una nueva Ley de Hidrocarburos que hubiera permitido al país nuevos ingresos por inversiones en infraestructura energética.La responsabilidad será muy grande sobre las espaldas de los que administran la política energética del país.Obviamente a la nacionalización boliviana le favoreció el ciclo alto de precios de barril de petróleo, sin embargo en la perspectiva de precios de venta de gas natural no hubo mayor éxito dado que a todas luces no se dio el “salto” entre la venta de materia prima y valor agregado como los administradores estatales estuvieron pregonando desde el inicio de la Nacionalización.En tal escenario en vez de haber ayudado a Bolivia se la perjudicó porque el actual esquema de política energética estatal –si es que hay alguno- está orientado exclusivamente a la exportación de materia prima y no así a privilegiar inversiones en la cadena de agregación de valor de gas natural, ejemplo: producción de fertilizantes, urea, y plásticos a partir del gas, producción de diesel a partir de gas o generación eléctrica a partir de gas, reduciendo costes de acceso interno a la energía y generando una “masa crítica” positiva de productos excedentarios a exportar: diesel, productos fertilizantes, plásticos y electricidad a países vecinos.*Máster en Administración de empresas


