Lo que se viene
Y estamos a también escasos dos meses de la próxima asamblea de la Organización de Estados Americanos, OEA, para la cual la expulsión de Cuba, hace 50 años no fue lo que en ese momento parecía, una cuestión simple y ligera, sino un golpe que medio siglo después puede ser mortal para la...
Y estamos a también escasos dos meses de la próxima asamblea de la Organización de Estados Americanos, OEA, para la cual la expulsión de Cuba, hace 50 años no fue lo que en ese momento parecía, una cuestión simple y ligera, sino un golpe que medio siglo después puede ser mortal para la OEA.Y por esas ironías con las que nos sorprende a menudo la realidad, la próxima asamblea de la OEA está anunciada para realizarse en Cochabamba, Bolivia, y Bolivia fue uno de los cinco países que “se abstuvieron” de votar por la expulsión de Cuba, pero no se atrevieron a votar en contra, para no enemistarse con los Estados Unidos. Recordémoslo, es histórico. Así lo tiene registrado una enciclopedia:“En 1962 Cuba fue excluida de participar en la organización. Esta decisión fue tomada mediante la Resolución VI, adoptada en la octava cumbre en Punta del Este, Uruguay, el 31 de enero de 1962.[1] La votación se produjo con el voto en contra de Cuba y con varias abstenciones de países latinoamericanos que no quisieron verse implicados, para que no se afectaran sus relaciones con Estados Unidos: Esos países fueron Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador”. México fue el único país que apoyó a Cuba y votó en contra de la exclusión. Eso también está en la historia.La OEA se había organizado 14 años antes de esa expulsión, para la cual nunca existieron más explicaciones (pretextos, en realidad) que la pugna de Estados Unidos con la URSS por la hegemonía mundial. La URSS hace rato desapareció, pero Cuba sigue expulsada de la OEA, siempre por voluntad de los Estados Unidos que, además, han bloqueado la isla durante medio siglo. La creación formal de la OEA, en Bogotá, Colombia, se produjo en medio de uno de los más cruentos escenarios de violencia bipartidista, en 1948, el 9 de abril, un día que para Bolivia se volvió litúrgico 4 años después. Porque indudablemente sin ese 9 de abril de 1952 Bolivia no habría llegado a ser lo que es hoy.Ahorrémonoslos juicios de valor y sigamos con esa que, en Cochabamba, podría ser la reunión terminal de la OEA.Pero la crisis de la OEA no es solo “un asunto de conciencia”, el presupuesto de la organización es de casi 80 millones de dólares anuales, “el 65 por ciento de los cuales se van en los salarios de los 600 empleados y en mantener los edificios”, según informó en una entrevista el jefe de gabinete de la OEA, el peruano Hugo de Zela”. Y los salarios no son lo único. La OEA tiene en Washington varios edificios, cuyo mantenimiento exige alrededor de 4 millones al año y no se encuentran en buen estado, por lo que están viendo si los alquilan…o los venden.O sea que la designación de Bolivia como sede para la próxima asamblea de esa que alguna vez fue mencionada como “oficina de colonias de USA”, no fue propiamente un premio.O quizás sí. Lo sabremos el próximo 3 de junio, cuando esa asamblea se instale en Cochabamba.Si es que se llega a instalar.


