No estamos en “Forbes”
si no fuera por las connotaciones religiosas del término y porque podría sonar a sarcasmo).Pero mientras unos nos preocupamos sinceramente por esos congéneres, hay otros cuya mayor preocupación es descubrir a los ricos, a los opulentos, los multimillonarios, es decir, aquellos congéneres del...
si no fuera por las connotaciones religiosas del término y porque podría sonar a sarcasmo).Pero mientras unos nos preocupamos sinceramente por esos congéneres, hay otros cuya mayor preocupación es descubrir a los ricos, a los opulentos, los multimillonarios, es decir, aquellos congéneres del otro extremo. Y a eso se dedica formalmente, por ejemplo, la revista Forbes, que se publica en Estados Unidos y se considera “especializada en el mundo de los negocios y las finanzas”. Fue fundada en 1917 por B. C. Forbes y cada año publica listas “que despiertan gran interés en el medio de los negocios” como dice sin ruborizarse la información en Wikipedia. A nosotros nos tendrían sin cuidado los “ricos”, si no fuera porque lejos de disminuir más bien cada año aumentan. Y como no se podría apreciar la luz si no existiera oscuridad, juntamos hoy ambos extremos, simplemente para efecto comparativo.En ese orden de ideas, recordando la década de los 90, cuando desaparecido el contrapeso soviético se “globalizó” el mundo unipolar, en septiembre del año 2000, en la ciudad de Nueva York, se realizó la Cumbre del Milenio. Representantes de 189 estados renovaron los compromisos adquiridos en los noventa y firmaron la Declaración del Milenio. Veamos el primero de esos compromisos hasta ahora incumplidos. Dice, textualmente: “Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre. - Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas que sufren hambre.- Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar diario. - Conseguir pleno empleo productivo y trabajo digno para todos, incluyendo mujeres y jóvenes”.Es escandaloso el incumplimiento. Ahora veamos, para efecto comparativo, lo que dice Ernesto Carmona, acucioso investigador, luego de analizar la tristemente famosa “lista Forbes”: “La crisis financiera y económica global no impide que los ricos sigan acumulando. Al contrario, en América Latina ´tenemos´ ahora 62 propietarios de más de 1.000 millones de dólares, según el recuento de la revista estadounidense Forbes, que detectó a 1.226 súper ricos de todo el mundo poseedores de la fortuna récord de 4,6 billones, entendidos como millones de millones de billetes verdes”.La “lista Forbes” de América Latina la encabeza un mexicano y, por supuesto, hay cada vez más brasileros. Pero, felizmente, en tan ignominiosa lista no aparece ningún boliviano, lo cual es, para nosotros, motivo para un resto de orgullo y dignidad, aunque posiblemente será de vergüenza y tristeza para otros.Cinco de estos grandes ricos mundiales pertenecen a Chile, que tiene, además, el dudoso honor de incluir al Presidente de la República, Sebastián Piñera, a quien acompaña -en la lista -el traficante de drogas Joaquín Guzmán Loera alias El Chapo, quien está ahí por cuarto año consecutivo.Mucho más podríamos analizar, país por país, basándonos en el excelente trabajo de Carmona.Pero creemos que sería morboso.


