Recordando a Alfonso Gabriel

Los juegos normalmente se diferencian del trabajo y del arte, pero en muchos casos estos no tienen una diferenciación demasiado clara.La primera referencia sobre juegos que existe es del año tres mil antes de Cristo. Son considerados como parte de una experiencia humana y están presentes en...

Los juegos normalmente se diferencian del trabajo y del arte, pero en muchos casos estos no tienen una diferenciación demasiado clara.La primera referencia sobre juegos que existe es del año tres mil antes de Cristo. Son considerados como parte de una experiencia humana y están presentes en todas las culturas. Probablemente, las cosquillas, combinadas con la risa, sean una de las primeras actividades lúdicas del ser humano, al tiempo que una de las primeras actividades comunicativas previas a la aparición del lenguaje.Pero lo lúdico, tan humano, tiene también su respectiva patología. La ludopatía es un impulso irreprimible de jugar a pesar de ser consciente de sus consecuencias y del deseo de detenerse. Se considera un trastorno del control de los impulsos, y es tratado por los psicólogos como una “adicción sin sustancia”. De ahí para adelante es cuestión para especialistas.Pero el juego, por su carácter adictivo ha estado también vinculado con el delito, según referencias “hollywoodenses” muy conocidas que hicieron particularmente famoso el nombre de Alfonso Gabriel Capone, más conocido como Al Capone o con el célebre alias de “Cara cortada”, un personaje que a pesar de homicidios, extorsiones, y un sinfín de delitos cometidos se escabulló de la justicia por muchos años, hasta que finalmente cayó por evadir impuestos.¿A qué viene todo esto?A que en los últimos días del año pasado, precisamente por evadir impuestos, nos enteramos de procedimientos judiciales  contra una organización que explota en Bolivia los juegos de azar. En aquella oportunidad el fiscal Aldo Ortiz, que efectuaba las investigaciones a los propietarios del Bingo Bahití por evasión de impuestos y daño económico al Estado, decidió ampliar los cargos contra once legisladores, y otras 42 personas, por la sospecha de haber recibido dinero. “Se ha ampliado los ilícitos (sobre el caso), sigue siendo los mismos hechos, pero se dice que sus conductas serían (relacionados a) diferentes tipos penales y se ha ampliado los delitos en contra de 26  ex funcionarios de la Lotería Nacional de Bolivia y 11 (legisladores) representantes nacionales y cinco particulares”, afirmó Ortiz. Esas 42 personas entre diputados y senadores opositores, ex funcionarios y personas particulares debían comparecer ante el Ministerio Público, una vez concluida la vacación judicial, para que presten su declaración informativa.Bueno, la vacación judicial concluyó. Ahora tenemos jueces flamantes y dispuestos a ser sometidos a prueba, como seguramente lo serán desde sus primeras actuaciones. Es bueno que el fiscal Ortiz sepa que hay muchas personas pendientes de las investigaciones que anunció.Nuestro oficio no es juzgar, sino hacer públicas las noticias, comunicar y tenemos que estar pendientes de la información que nosotros mismos (y muchos otros medios también) divulgamos, para hacer lo que en este oficio se llama “seguimiento”.Y finalicemos asegurando que no tenemos nada contra ese célebre señor Alfonso Gabriel, es más, ni siquiera nos agradan las películas sobre él.Simplemente, tenemos buena memoria.

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