Estrenando un nuevo año
Hay esperanza en cada corazón. Esperamos en este año que sea mejor para el mundo, para Bolivia, para cada familia y para cada uno de nosotros.Debemos preguntarnos ¿En qué ponemos nuestra esperanza? es lógico y natural que queramos llevar una vida mejor, que podamos superar las...
Hay esperanza en cada corazón. Esperamos en este año que sea mejor para el mundo, para Bolivia, para cada familia y para cada uno de nosotros.Debemos preguntarnos ¿En qué ponemos nuestra esperanza? es lógico y natural que queramos llevar una vida mejor, que podamos superar las deficiencias, que podamos enmendar errores, que nuestras posibilidades puedan ser suficientes para que nuestras familias vivan sin escasez, sin sobresaltos.Lo ideal es que el nuevo año se abra ante nosotros como una puerta que nos conduzca a vivirlo en mejores circunstancias que el año que acaba de terminar, deseamos vivirlo en mejores condiciones de salud, en mejores condiciones económicas y en mejores condiciones de paz.Pero también debemos pensar en la base de la felicidad que es el amor.Mucho se utiliza esta palabra, para todo, para los anuncios comerciales, en las canciones, en las tarjetas, etc., de tanto escucharla ya casi no le damos su verdadero sentido.El amor significa desear y buscar la felicidad de los otros, dar amor es dar apoyo, compañía, consuelo, ayuda, consejo; si cada uno daríamos esto a nuestros familiares, amigos y compañeros, sería posible vivir en paz y así alcanzar la felicidad dentro de lo posible.Si nos esforzamos lograremos la paz, si no nos dejamos dominar por nuestras pasiones, por nuestro egoísmo.Podemos comenzar a caminar por un camino nuevo por el camino que nos señala El Maestro. ¿Cuesta? claro que si, pero vale la pena intentarlo.Hay veces que es necesario mirar hacia atrás, para que nuestras experiencias nos enseñen a no volver a caer en el mismo error, para repasar las lecciones que nos han dado las vivencias del año que terminó, pero también para repetir y es más para perfeccionar nuestras actitudes positivas que nos brindaron paz y satisfacción.El Señor nos regala un nuevo año y ya hemos comenzado a vivirlo, hagámonos un propósito de vivirlo mejor, de buscar la justicia en todo momento.Acerquémonos al Señor, no nos olvidemos de El. El es nuestro principio y nuestro fin, salimos del Padre y volveremos a El. Cada amanecer y cada anochecer que vivimos nos acerca más a El, porque cada día, cada año vivido es un tiempo menos, es decir nuestro tiempo se va acabando.Vamos caminando siempre, somos peregrinos, no vivamos de espaldas al Señor, no lo apartemos de nuestra vida, no solo lo busquemos cuando nos agobian las enfermedades y las tribulaciones, sino en tiempos de alegría.Miremos el futuro con optimismo, con valentía, si estamos con El Señor estaremos bien acompañados para enfrentar los desafíos del nuevo año. Nuestra consigna debe ser: ¡Cristo y yo Mayoría aplastante!


