Eso no será un tinku

Pero chiítas y suníes, en Irak, no tienen la misma suerte que los laimes y jucumanis, porque a ellos sí, Estados Unidos les venderá armas modernas, por un valor superior a 11.mil millones de valuados dólares.La noticia dice que a pesar de haber criticado la persecución política de la...

Pero chiítas y suníes, en Irak, no tienen la misma suerte que los laimes y jucumanis, porque a ellos sí, Estados Unidos les venderá armas modernas, por un valor superior a 11.mil millones de valuados dólares.La noticia dice que a pesar de haber criticado la persecución política de la minoría suní por parte del Gobierno del primer ministro chií Nuri al Maliki, Barack Obama va a poner en sus manos, material que podría emplearse en una posible campaña de represión. El sábado, Maliki había advertido de que cualquier intento de las regiones suníes de reclamar una mayor autonomía provocaría “ríos de sangre”.No es definitivamente una noticia gratificante para terminar el año, pero tampoco es nada extraño, porque los traficantes de armamento no tienen fecha fija para fiestas.  Dicen las estadísticas que desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial, unos 30 millones de personas han muerto en los conflictos armados que han sucedido en el planeta, 26 millones de ellas a consecuencia del impacto de armas ligeras. Estas armas, y no los grandes buques o los sofisticados aviones de combate, son las responsables materiales de cuatro de cada cinco víctimas, que en un 90% también han sido civiles (mujeres y niños en particular).Para quienes lamentamos la violencia y la censuramos (aunque haya sido folklorizada), el relativo bajo costo de las armas ligeras o livianas, las pone al alcance de una gran cantidad de personas para ser usadas en guerras civiles y en conflictos étnicos, o para fines ilícitos y criminales, aumentando la inseguridad de las ciudades y rearmando a toda clase de bandas, grupos paramilitares, mafias, clanes y guerrillas. Cada año más de medio millón de personas muere víctima de la violencia armada: una persona cada minuto.En consecuencia, lo que se viene para el próximo año (es decir para mañana) es por lo menos amedrentador, como para que algunos se lamenten porque Estados Unidos haya retirado oficialmente sus tropas de Irak.Aunque viéndolo bien es solamente lo mismo que ya ocurrió en el enlutado y ahora formalmente dividido Sudán (donde también hay petróleo) y donde sea que pongan los ojos ávidos de recursos naturales quienes especulan con ellos y se enriquecen.Es el peligro siempre latente que existe en esas confrontaciones internas, sea por motivos religiosos, étnicos, o de cualquier índole. El petróleo es, al final de cuentas, sólo el detonante.  Y, reiteramos, felizmente parece que no existe en el norte de Potosí.Pero hay litio. Y quienes matarían o se harían matar por el petróleo o por el litio son esencialmente los mismos.Y no es por casualidad.

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