Gas: bordeando la traición a la patria
El caso tiene que ver con los hidrocarburos y las reservas, que siempre han sido manejadas como información interesada que favorece a las corporaciones y a los especuladores que se enriquecen a costa de los verdaderos dueños de los recursos.Wikileaks, que sigue causando conmoción global con...
El caso tiene que ver con los hidrocarburos y las reservas, que siempre han sido manejadas como información interesada que favorece a las corporaciones y a los especuladores que se enriquecen a costa de los verdaderos dueños de los recursos.Wikileaks, que sigue causando conmoción global con sus revelaciones, hizo esta: Las reservas de petróleo saudí fueron exageradas en un 40% y se están agotandoSegún cables de la embajada de EEUU en Riad Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo, no hay seguramente suficientes reservas para impedir una escalada de los precios del petróleo. Los cables, obtenidos por Wikileaks y publicados por el diario The Guardian, de Londres, instan a Washington a tomarse en serio una advertencia de un ejecutivo saudí del sector petrolero de que las reservas de ese país pueden haberse exagerado en 300.000 millones de barriles, casi un 40%.Tiene mucho parecido con lo que a nosotros nos ha estado atormentando últimamente, con la única diferencia que en nuestro caso son reservas de gas.En efecto, entre 1980 y 1996, antes de la “capitalización”, YPFB descubrió reservas de gas que llegaron a 18 TCFs, incluyendo los megacampos Sábalo y San Antonio descubiertos por la estatal boliviana en 1990, cuyos reservorios estaban en evaluación. Sin embargo, durante la “capitalización” (1997-2006), se atribuyó a Petrobras el “descubrimiento” de los megacampos Sábalo y San Antonio y se los clasificó como “campos nuevos”, tributando sólo un 15% del valor de la producción. Repsol YPF se atribuyó el de Margarita y se inflaron las cifras de reservas haciéndolas llegar falsamente a casi 30 TCFs. Las acciones de Petrobras y Repsol YPF en las bolsas de valores se cotizaron al alza, en la misma proporción que la manipulación de las cifras de reservas. Luego de la nacionalización de mayo de 2006 y mientras se realizaban las auditorías petroleras, las cifras reales volvieron a aparecer ( 12.5 TCF -De Goyler) y las acciones de las corporaciones también cayeron. Abandonada la nacionalización en octubre de 2006, con la firma de nuevos contratos petroleros, las autoridades del sector prefirieron ocultar las cifras de las reservas y mantener las falsas (24.7 TCFs que para el presidente de YPFB era el “único dato oficial”). Simultáneamente, proyectaron nuevos gasoductos de exportación de gas a Argentina y se suscribió un Anexo al contrato GSA con Brasil, entregando 5/6 de los licuables del gas y aplazando las posibilidades de industrialización en el país. Las bolsas volvieron a sonreir a Repsol YPF y Petrobras.Los resultados de una evaluación de reservas probadas de gas evacuados por la consultora Ryder Scott, entregados a YPFB en agosto de 2010, y que cifraron en menos de 9 TCFs las reservas probadas, fueron también objeto de ocultamiento, igual que los resultados de las auditorías petroleras (“son cosas del pasado”, dijo de éstas el ministro de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez).Lo anterior evidencia cómo se hincharon falsamente en mucho las reservas globales hace años, pero no solo de Arabia Saudí, sino en muchas partes y eso era conocido. Y que estamos en un serio problema energético y que se ha superado el pico del petróleo hace entre dos y cuatro años, también es sabido. Y que la producción declina y seguirá declinando también es conocido. La información de Wikileaks provocó en las redes muchísimos comentarios. Escogimos este, porque es irrefutable: “Hay una cosa evidente. Hoy en el mundo existen ‘x’ litros de petróleo bajo tierra y dentro de 100 años existirán x menos lo que hayamos consumido. Y otra cosa muy evidente. Si hoy hay x y el precio del petróleo es 100US$, si el precio del petróleo fuera 200US$, lo que habría debajo tierra seguiría siendo x, no 2x como muchos sugieren en una maniobra de confusión”. El precio hace más atractivo llegar a reservas que no se llegaban, pero existe una campana de Gauss en cuanto a la facilidad de obtener el recurso (según explican los matemáticos). Y ahora cada vez va a ser más difícil y los aumentos de precio no van a ser capaces de aumentar la cantidad de recurso disponible, por muy violentos que sean. Y no dudemos que pueden ser muy violentos.Eso estamos sintiendo aquí, en Arabia Saudí, en Sudán, en Nigeria y en muchas partes. Pero, insistimos, no lo decimos con intención de consuelo, sino todo lo contrario. Para estimular la acción.Ocultar cifras de reservas al pueblo boliviano y, a la vez, impulsar una descontrolada exportación de gas, poniendo en riesgo la seguridad energética de los bolivianos a corto plazo, linda con un delito tipificado en la nueva Constitución Política del Estado: traición a la patria. Habrá que escuchar seriamente las recomendaciones que desde varios frentes exigen una reconducción de la política energética y la retoma de los postulados de la nacionalización de mayo de 2006, inexplicablemente abandonados por el propio gobierno.


