Política de precios en GN y petróleo (parte II)
Además, otro apunte, el proyecto de exportación de LNG –que va a funcionar para Bolivia en algún momento- también tendrá que estar “casado” a un contrato con una compañía eléctrica. Pero esto es otro tema.Otros consumidores relevantes en el país fueron: Residencial, Comercial,...
Además, otro apunte, el proyecto de exportación de LNG –que va a funcionar para Bolivia en algún momento- también tendrá que estar “casado” a un contrato con una compañía eléctrica. Pero esto es otro tema.Otros consumidores relevantes en el país fueron: Residencial, Comercial, Industrial y GNV (gas natural comprimido): demandaron 3 MMM3D. El mercado externo estuvo “estable” para Argentina, que llegó a un promedio de 4,66 MMM3D y el Brasil 23 MMM3D.El precio para compañías distribuidoras se calcula en el denominado city gate, para usuarios: GNV, Residencial, Comercial, Industrial.Luego hay otro precio diferenciado para “consumo propio” de la industria de producción de hidrocarburos.Aquí una digresión: lo mismo ocurre en el caso del petróleo: las compañías que exportan al mercado externo cobran casi 100 USD por barril en tanto que cobran 27 por barril internamente, teniendo ambos una presión tributaria de 50%, vale decir que 12,5 USD van a cubrir el IEDH (Impuesto Especial Derivados de Hidrocarburos) y adicionalmente un monto de 2.5 USD de presión tributaria establecida por la “nacionalización” (desde 2006), quedándole 10 USD a la compañía que debe hacer deducciones de costos operativos para calcular su ganancia real. Innegablemente todas las categorías tributarias hoy regidas van a cambiar –de monto porcentual y hasta de nomenclatura- en la nueva LH. Hacer de Bolivia un país atractivo para inversiones en el sector alejado de la “mala fama” de inestabilidad contractual que hoy tiene.Indiscutiblemente se debe analizar con cuidado el costo de producción: varían según procedimientos técnicos de producción, varían de acuerdo a la conformación estructural y geológica del campo, varían conforme a la distancia de áreas de refino, y varían en cuanto al volumen de producción. Es, palpablemente, menos costoso producir en campos de gas y petróleo que solamente de petróleo. Y es más costoso, por ejemplo, producir en campos “en declinación” que en “megacampos”.La subvención de precios tanto a combustibles líquidos como a GN y GLP (gas licuado de petróleo) se debió a que el país tuvo una cierta comodidad por mucho dinero por exportación de GN que se utilizó –amén de financiar costos de la administración- para adquirir a precio internacional derivados del petróleo (diesel venezolano, por ejemplo).Pero esos muchos ingresos no fueron convenientemente direccionados a, por ejemplo, una agresiva política de exploración, de producción, de mejoramiento de condiciones de refino o de apostar a proyectos de industrialización como uno de GTL de conversión de gas a diesel que es tan urgente y que pudo haber sido financiado con el despilfarro de la subvención.Es una ilusión que en algún momento deberá acabar: tener combustibles y GN subvencionados en el país pero sostenidos con fondos de exportación de materia prima (GN), de manera que se está retrasando el cambio de paradigma: de exportar materia prima a exportar valor agregado. Esa sería la clave de generación de ingresos diferenciados vía precios diferenciados de diferentes productos.El tema de precios y presiones tributarias es fundamental para el negocio en toda la cadena. No sólo es elevar precio a consumidores, sino que es mejorar condiciones de presión tributaria a toda la cadena.Por otro lado el anuncio –y posterior anulación- de la creación de un “fondo” de inversión para el sector petrolero vía ingresos elevados de combustibles no es real: los fondos requeridos para exploración y producción, sin hablar de logística, comercialización, refino o industrialización, son cifras superiores a 20 mil millones USD requeridos para los próximos 6 años. Ratificamos en éste punto: una nueva LH debe tener a su capacidad de inversión hasta el 50% del total de las RIN (reserva internacional neta) que hoy llegan a 10 mil millones USD “dormidos” en bancos internacionales cuando bien pueden estar apalancando negocios de GN a escala en el país.¿Cómo contribuir a mejorar el ingreso vía precio del GN? 1) romper las “tres Bolivia”: la que cocina a gas domiciliario en algunas ciudades, la que cocina a GLP subsidiado en zonas de difícil acceso de redes en ciudades y la que cocina a leña en el mundo rural y en zonas periféricas citadinas. De una buena vez el GN debe estar presente en la economía boliviana: como electricidad, como productos de valor agregado y otros.2) direccionar inversión pública a masificación de electricidad generada a GN, porque a largo plazo es mucho mejor invertir en termoeléctricas que en redes. En éste sentido “masificar” el uso de GN se entiende como electricidad barata a todo el país, generada a GN.3) romper subsidios cruzados al GLP, atacando el problema desde la electricidad barata generada a GN.4) modificar la legislación de hidrocarburos, con una nueva LH, que permita que por ejemplo cuando una compañía exporte GN le sea tan rentable como venderlo internamente.5) modificar la estructura fiscal impositiva de manera que cuando se exporte GN a buen precio no sea “un martirio” pagar alta fiscalidad por el GN que se queda internamente. Esto implicará fijar presión tributaria diferenciada a mercados diferenciados por ley: mercados diferentes y productos diferentes pagan un impuesto diferente.6) promover la industrialización vía GTL. Tecnologías probadas a escala mundial ya no debieran ser una “novedad” en el país. Ello sería un elemento importante para cubrir el mercado demandante de diesel y para su exportación.Fehacientemente son ideas que están sujetas a debate y a análisis en el marco amplio del diseño de una NPE para una nueva LH que con urgencia el país necesita. *Máster en Administración de Empresas, consultor en sector privado.


