Nueva vuelta de tuerca
Maletas: Rojas y Zeballos señalan a Saucedo y Mariaca
Los dos principales imputados por el internamiento de 31 maletas de forma irregular apuntan ahora a los dos “enemigos” del gobierno
El caso de las 31 maletas ingresadas desde Estados Unidos por el aeropuerto de Viru Viru vuelve a sacudir el escenario político y judicial cruceño justamente dos días después de que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, se declarara perseguido político y se fuera al exilio.
La principal imputada, la exdiputada Laura Rojas, que fue quien usó un pasaporte diplomático caducado para ingresar las maletas sin control, pidió ampliar su declaración en la que identificó al expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, como supuesto propietario del equipaje, mientras el exjuez Hebert Zeballos – también involucrado en el proceso de guardado - afirmó que las valijas contenían marihuana y atribuyó al exfiscal general Roger Mariaca una presunta protección para retirarlas. Son acusaciones graves que deben ser contrastadas, puesto que las posibles pruebas aportadas no han sido develadas.
Detalles
Rojas amplió este jueves su declaración ante la Fiscalía de Sustancias Controladas de Santa Cruz. Dijo que “el dueño de las maletas es Romer Saucedo Gómez, alias el Alemán”. Se presentó voluntariamente con chaleco antibalas por razones de seguridad. No se conocen pruebas públicas que respalden su señalamiento ni una respuesta de Saucedo, que desde la madrugada del miércoles no se ha vuelto a pronunciar en redes sociales ni atiende teléfonos.
El nombre del exmagistrado aparece así en el centro de una trama que hasta ahora había tenido como figura visible a Rojas, quien el 30 de noviembre de 2025 acudió a recoger 31 maletas que habían llegado el día anterior en un vuelo chárter procedente de Miami. El equipaje había quedado registrado como rezagado, pese a que la aeronave transportaba a sus pasajeros y carga fuera del procedimiento ordinario que ahora investiga la Fiscalía.
Zeballos afirmó que las maletas contenían marihuana producida en California. Aseguró que realizó llamadas para gestionar la salida del equipaje de Viru Viru y que durante esas comunicaciones le dijeron que contaba con “cobertura y protección” de Roger Mariaca, entonces fiscal general. No se conocen elementos verificables que acrediten esa intervención.
Las declaraciones abren nuevas líneas, pero también multiplican las preguntas en un caso al que siempre le ha faltado coherencia. ¿Quién organizó el vuelo? ¿Quién era el propietario real del equipaje? ¿Qué contenían las maletas y dónde están los resultados de los análisis? ¿Quién autorizó o facilitó su retiro? Y, sobre todo, ¿por qué los controles aeroportuarios y aduaneros no impidieron que el equipaje saliera del circuito regular?
La coincidencia temporal con la salida de Romer Saucedo de la presidencia del TSJ añade un componente político, pero no prueba por sí misma ninguna relación con el caso. Tampoco convierte en hechos las afirmaciones de Rojas o Zeballos. La investigación debe establecer si sus versiones se sostienen con registros de vuelo, cámaras, actas aduaneras, pericias, comunicaciones y movimientos de las personas involucradas.





