Crónica política
Los “loquitos” de Tariquía y la reelección de Ávila
El presidente participó de un acto en el que aseguró que solo “cuatro loquitos” se oponen a la extracción de gas en Tarija donde hay “mucho gas”. Mientras, Ávila fue reelecto para seguir dirigiendo el Senado
Se suponía que lo de llenar el gobierno de tarijeños tenía también que ver con aquello de sacarse la espinita de no haber ganado en el departamento que lo cobijó ni en primera ni en segunda vuelta en las elecciones de 2025; buscar algún atisbo de reconciliación, de tender puentes – metafóricamente, que nos conocemos – para arreglar las relaciones. Lo de llamar “loquitos” a los que se oponen al proyecto de exploración en el área San Telmo para desarrollar el campo Domo Osso, que empieza con el X3 tal vez fuera de la Reserva y que prevé otra decena de pozos, muy probablemente dentro, seguramente no estaba en el manual. O tal vez sí. En cada visita a Tarija se le percibe más crispado, quizá cansado, y viene dejando declaraciones que no acaban de encajar en sus relatos.
La cuestión es que llegó el presidente Rodrigo Paz Pereira directo a El Puente para entregar la Unidad Educativa con Internado El Molino que demandó una inversión de Bs 6,8 millones e inició en la pasada gestión, además de prometer algunas inversiones en agua, cuando desde el estrado disparó con bala “no puede ser que Tarija tenga tanto gas, tanto gas, y que por cuatro loquitos – permítanme que lo diga así – digan no, no, no, esto no se puede hacer. El país necesita comer, y el gas no tiene porqué estar reñido con el medio ambiente, pero tampoco por excusa política nos frenen el desarrollo de los tarijeños y los bolivianos. En Tarija hay mucho gas, mucho gas, y hay unos cuantos que escriben, ahí en algunos periódicos, no lo digo por la prensa, sino que escriben, opinadores, que no producen nada, pero todo quieren destruir, todo critican” insistió en una clara referencia al rechazo popular a la explotación de gas en la Reserva.
Las palabras de Paz retumbaron por las redes sociales causando el habitual disgusto genuino, que pilló además a sus operadores de redes despistados y sin margen de reacción. El problema con Rodrigo es que hace nada era parte de “los loquitos”, cuando era el Movimiento Al Socialismo (MAS) el que planteaba la explotación de Tariquía como último recurso para evitar el apocalipsis. De aquello han pasado más de ocho años, por lo que en los entes cívicos y políticos se sospecha que hay algo más que “cuatro loquitos”.
La reelección de Ávila
Mientras Paz aleccionaba en Tarija, otro chapaco, Diego Ávila, era reelegido como presidente del Senado con una muy amplia mayoría de 28 votos a favor. Ávila, como ya planteó este diario el año pasado, era el hombre de mayor confianza política de Paz Pereira en el hemiciclo, por lo que era más que evidente que ocuparía la Presidencia. La reelección empezó más tensa, pero finalmente fue un paseo.
Ávila no disimula, es el delegado presidencial a todos los efectos en la Asamblea Plurinacional y ha obrado en consecuencia cuando ha hecho falta, sea para declarar Estado de Excepción, para acomodar los procedimientos de designación del Fiscal General o aprobar el crédito del FMI. También ha estado ahí para acomodar el calendario de la Reforma Constitucional, para sintetizar leyes o para armonizar interpelaciones. Solo se le escapó la de Gabriel Espinoza, el ministro de Economía que se compró un Audi Eléctrico de lujo a precio de saldo y desdeñó a sus críticos.
Los desafíos para el segundo año no son pocos, pues de las 10 leyes prometidas como prioritarias, no ha pasado ninguna a pesar de haber cubierto ya un 20% del mandato. Unidad y Libre han sido leales al gobierno – o a los intereses que ahora representa – y no ha habido que forzar demasiado nada, pero es posible que Samuel Doria Medina y Tuto Quiroga decidan cambiar de ritmo pronto.
El Cerimedo gate
Uno de los grandes puntos de desencuentro pasa por la corrupción. Doria Medina ha sido muy específico al señalar a un “grupo palaciego” y el más osado al vincular al exasesor Fernando Cerimedo con esos asuntos, incluidos los de pagos indebidos de avionetas en el Beni para hacer pasar droga.
La sucesión de audios en los que supuestamente se escucha a Cerimedo hablando con diferentes altos cargos, empezando por Rodrigo Paz Pereira, su esposa, su hija, el diputado Alejandro Reyes o el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora, que han sido verificados por las agencias nacionales – hay otros contaminados a los que no se hace referencia – dejan primero en evidencia el nivel de relación que tenía Cerimedo con lo más alto del poder, y segundo, cómo se manejan diferentes temas que hacen a negocios, nombramientos o licitaciones.
Fiscales, policías y el propio Cerimedo o su expareja Nadia Beller son los posibles grabadores y filtradores, sin embargo, la resistencia del Fiscal General a abrir una causa y esclarecer la verdad es notable. El propio presidente y el ministro Zamora son los más activos en sembrar la duda, hablando de Inteligencia Artificial y manipulación pese a las verificaciones.
Paz pondrá rumbo a España sin informe
El vicepresidente Edmand Lara invitó al presidente Rodrigo Paz Pereira a dar un informe oral ante la Asamblea Legislativa Plurinacional coincidiendo con el primer aniversario de su posesión, sin embargo, desde la presidencia se descarta esta opción por la agenda internacional del presidente.
El próximo 4 y 5 de noviembre tiene previsto participar de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en España, por lo que el entorno del presidente comunicó que entregarán un informe escrito con toda la información detallada del primer año de gestión.
El vicepresidente Edmand Lara lamentó la decisión y espera que el presidente pueda recapacitar y brindar su informe también de forma oral.








