Crónica política de la jornada
Del “ataque duro” de Paz a la crueldad del calendario
El gobierno se atrinchera ante la nueva oleada de audios que comprometen la gestión y la forma de ejercer el poder. Mientras, la situación económica del país se agrava paulatinamente
Quedan tres días para que acabe octubre y la tensión no deja de subir a pesar de que no hay protestas en las calles ni en los caminos. Al menos el presidente Rodrigo Paz Pereira está sintiendo un ataque “duro”: “Hay ataque duro al Gobierno, ¿no será por qué no es hemos cargado a Marset? ¿No será que nos hemos cargado al número uno del Ministerio Público implicado en varias cosas oscuras? ¿No será que nos hemos cargado al número uno del PCC, que parece que era más grande que Marset y vivía en Bolivia con laguna, lancha? ¿No será que todo ese ataque está respondiendo y atacando?”.
Es verdad que el dólar sigue subiendo muy lentamente – ya superó la barrera de los 12 bolivianos por unidad; y que el desempleo y la inflación se sienten de manera acentuada, aunque la administración de los datos permite la acomodación al relato, sin embargo, nada de esto se ha convertido en eje central de discusión.
Lo que sí está sucediendo es que las filtraciones de audios privados sobre las conversaciones de altos cargos del gobierno se han intensificado, y la respuesta estratégica de contaminar el ambiente con otros audios “hechizos” para acabar por desacreditar todos no está funcionando por el buen trabajo – esta vez sí – de las verificadoras bolivianas.
A esto se suma que la cantidad de vías por las que la información fluye se ha multiplicado luego de que el tridente de inteligencia policial: Erik Correa, Juan Ferrufino y Óscar Moreno, que aparentemente coordinaban con Fernando Cerimedo, hayan “caído en desgracia” luego de que Estados Unidos presionara para saber qué realmente pasó con las cajas fuertes de Sebastián Marset, pues no solo había dinero o joyas, sino también, según la defensa del narcotraficante, un celular con información valiosa que fue secuestrado y abierto sin seguir la cadena de custodia y que amenaza con arruinar todo el caso.
Arruinarlo en lo judicial. La posibilidad de que algún policía fuera de control esté en posesión de la información de ese teléfono, puede poner muy complicadas las cosas en la política.
Audios Cerimedo segunda parte
Esta semana son ya tres los audios revelados y verificados – aunque aún supuestos - que en términos generales han develado que Cerimedo seguía plenamente activo en la gestión y coordinación de los asuntos de importancia hasta entrado el mes de junio, cuando se discutía el Estado de Excepción; una suerte de pulseada entre chapacos y cruceños por el control de los negocios derivados de la gestión y una confirmación de la relación muy cercana que Cerimedo mantenía con la familia Paz Pereira.
El de ayer, supuestamente, registra la voz de Catalina Paz agobiada por la gestión de Comunicación que busca refugio en Cerimedo, que le ofrece liquidar a toda la plana de comunicación y le pide que encargue comida; el de antes de ayer mostraba – aparentemente – al ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora Liebers, del círculo más íntimo de Rodrigo Paz, acudiendo a Cerimedo para alertarle de la amenaza creciente de Óscar Mario Justiniano, que empezaba a interesarse por negocios de Hidrocarburos; y el del lunes era precisamente el posterior: Cerimedo acudiendo a la primera dama María Elena Urquidi como figura de total autoridad para que lo cuadrara al ministro de Hidrocarburos recién nombrado, Marcelo Blanco y le estableciera los límites en nombramientos y negocios.
La naturalidad en el diálogo y la forma de hablar, además de las verificaciones, dejan bastantes certezas. El propio presidente Paz Pereira, sin embargo, despliega la idea de la IA y la manipulación y la guerra sucia.
El calendario
El otro gran problema que enfrenta el Gobierno es el calendario. En días se cumple el primer año de gestión: se han elevado las tarifas del combustible, se ha anunciado el fin de las subvenciones para el 1 de enero, se ha liberado el dólar, se ha recurrido al FMI y llevamos cuatro meses bajo Estado de Excepción; pero analistas políticos y económicos recuerdan que no se ha viabilizado una reforma de la Constitución, no se han aprobado leyes que parecían esenciales como la de Inversiones o la de Hidrocarburos, no se ha reformado la justicia ni se ha completado el Tribunal Constitucional ni se ha avanzado en el 50-50 más allá de compromisos globales.
Octubre frío, pinchazo o estrategia
Más allá de la expectativa y el ruido inicial, los movimientos sociales han aprovechado octubre para desperezarse y decir presente, declararse en emergencia y volver a las trincheras. Ni siquiera Evo Morales – se habla de un pacto de no agresión – ha tenido la capacidad de movilizar a los suyos.
Los 50 días de bloqueos de mayo y junio dejó tocados a los movimientos ante la opinión pública y el repliegue es táctico. La situación económica de las familias se está agravando y los dirigentes creen que el 1 de enero, cuando las obligaciones adoptadas ante el FMI se hagan presentes en toda su extensión, las reacciones serán naturales.








