Crónica política de la semana
Turbión en YPFB, el Revillazo del TSE, la patita de Tuto
Tres meses sin resolver el problema de la gasolina sucia le ha costado el cargo a Ayala en ANH y Akly en YPFB, mientras el ministro Medinaceli se debilita. La decisión del TSE de proclamar a Revilla también golpea
Semana corta pero difícil para el Gobierno. Y van no sé cuántas. De un lado el eterno escándalo de la gasolina negra, que sigue cobrándose piezas mayores; de otro, la victoria en mesa de Luis Revilla. Por el medio, derrota de la selección. Por partes.
El asunto de la gasolina ha pasado de ser un quebradero de cabeza para choferes a ser algo así como la prueba del algodón de una sospecha o una premonición. Algo va a pasar. ¿Cómo puede ser que en tres meses no se resuelva?
Todavía no se ha visto la secuencia completa de ese tema, pero la semana arranca el lunes con la caída de Yusseff Akly, el supuestamente poderoso presidente de YPFB salido de la entraña de la Cámara de Hidrocarburos – el lobby privado de las transnacionales en Bolivia – y que debía liderar el nuevo momento.
Candidatos La gran cantidad de candidatos que compitieron en La Paz indicaba una voluntad de renovación
Es verdad que la lógica no cambia, Claudia Cronenbold, ex Petrobras, es cortada por el mismo patrón, pero la conferencia del martes dejó malas vibras.
Rodrigo Paz convocó y presentó la Conferencia armada para darle la razón a su tesis del “boicot” organizado, esbozada hace dos meses y que todavía no ha llevado a una sola persona a la cárcel. Paz dijo aquello de conmigo o contra mí y le pasó la palabra a Marco Antonio Oviedo, ministro de Gobierno, que mostró unos videos tipo “Infiltrados” acreditando la existencia de una red que operaba en Iquique y Arica y que aparentemente sacaba 800 o 1.000 litros de cada cisterna de 35.000 y rellenaba el hueco con aceite sucio.
El video era efectista y la explicación lógica, pero obviamente aquello no explicaba cómo aquella gasolina contaminada en el vecino país llegaba a los tanques de los taxis por todo el país sin que nadie certificara su calidad. Como Margot Ayala (ANH) cayó hace un mes, el turno fue para Akly, que quizá no quiso cargar con el muertito.
El otro momento curioso de la conferencia fue cuando Mauricio Medinaceli - ministro de Hidrocarburos y único superviviente de aquella comitiva (Ayala, Akly, Medinaceli) que acompañó recién posesionados a Rodrigo Paz a recibir las cisternas a El Alto el 9 de noviembre – anunció que quedaban suspendidos los contratos con Vitol y Trafigura hasta que se aclarara la investigación.
Esos contratos ya habían sido observados por los precios, muy superiores a los servicios similares de Paraguay, y su suspensión podía haber asustado a los choferes, pero no hubo ni tiempo de filas: 40 horas después YPFB dijo que se firmaron adendas y, prácticamente, que quién era Mauricio Medinaceli.
Nadie reconoce que hay pulso, pero sí hay víctimas. Veremos quien gana.
El Revillazo
El otro asunto de la semana fue la unción del candidato Luis Revilla como gobernador de La Paz luego de ganar en primera vuelta con apenas un 20% de los votos – cosechados en la ciudad de La Paz y en la zona ilustre de El Alto – y que la Nueva Generación Patriótica del libertario afincado en Estados Unidos Edgar Uriona comunicara la retirada de su candidato para la pugna de la segunda vuelta sin que este, René Yahuasi, estuviera de acuerdo en la decisión.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Gustavo Ávila Mercado, desde el principio muy comprometido con la causa Patria – habilitada nacional con un partido departamental y un MIR recién resucitado -, no tardó en aceptar la declinación del “taxi partido”, incluso sin que exista una explicación clara de los motivos. “Es la Ley” argumentan unos y otros.
En Bolivia esos asuntos de la legalidad siempre pasan por el tamiz de la voluntad popular, por lo que habrá que estar atentos en la semana a lo que se pueda movilizar y las decisiones firmes que tome el TSE, pero, en cualquier caso, el escándalo afecta no solo a la legitimidad de Luis Revilla, sino también al propio presidente Rodrigo Paz.
Las elecciones en La Paz contaron con numerosos candidatos, casi todos ellos pidiendo renovación. Revilla se refugió en el paraguas del gobierno para mostrar más fortaleza. Los resultados fueron los que fueron y la mayoría de los analistas daban por hecho que el resultado del balotaje sería un nuevo varapalo para el Gobierno, que apostó por ganar poder territorial y los resultados han sido especialmente malos.
El argumento de Uriona sobre la volatilidad del candidato no parece justificar la retirada de una victoria cantada. Que el candidato rompa inmediatamente con el partido o alianza que lo ha llevado al poder – de Rodrigo Paz y Luis Arce a Carlos Mesa hay decenas de ejemplos – no es un asunto no predecible en el acuerdo. Hacer compromisos de cambiar la ley a futuro, tampoco resulta un alivio. Veremos qué heridas quedan después de este embate y como afecta al resto de candidatos en disputa de balotaje con Patria como escudo.
La patita de Tuto Quiroga
Tuto Quiroga perdió el balotaje en octubre, reconoció los resultados y ofreció máxima colaboración de su bancada en la Asamblea, aunque dos días después matizó que “no era un cheque en blanco”. Así, Tuto, en su dinámica habitual, ya ha salido media docena de veces a puntualizar asuntos y exigir al gobierno. El cuestionamiento a la decisión de dar el poder a Revilla de esa manera es el último.
Más allá de la coyuntura, la hora de la verdad ha llegado. Unos y otros entienden que el tiempo de los decretos enredados en coyunturas electorales deben dar paso a las reformas de fondo, vía leyes, e incluso referéndum constitucional.
Las críticas de Tuto, y también de Doria Medina, se enmarcan en ese proceso.





