El espectáculo de la Superbowl, más político que nunca
Paz celebra el show de Bad Bunny que Trump consideró ofensivo
El espectáculo del medio tiempo de la final del “Superbowl”, el más visto del año en Estados Unidos, reivindicó la dignidad latina en EEUU en tiempos del ICE y de persecución a los migrantes
Donald Trump estalló contra la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl. Una actuación en castellano caracterizada por la reivindicación de las raíces puertorriqueñas y latinoamericanas de las personas que viven en EEUU en un momento de represión migratoria dirigida por la Administración Trump y del afán del presidente estadounidense por hacer exclusivo el idioma inglés.
El show, que habitualmente tiene connotaciones políticas y que subió de temperatura al elegir precisamente al famoso puertorriqueño, que no ha dudado en plantarse frente a las conductas racistas nunca, generó varias reacciones en el ámbito político. Entre ellas la del presidente de Bolivia, que en un breve tuit que luego edito dijo: “¡Somos un gran continente! Vienen tiempos mejores o como dice Benito: Mañana será bonito. Gracias Benito Antonio Martínez Ocasio”. En una edición posterior retiró el agradecimiento final, pero mantuvo el texto celebrativo junto al clip en el que el cantante enumera a cada uno de los países del continente.
“Seguimos aquí”, ha terminado diciendo Bad Bunny al final de su actuación luego de esa parte, cuando en EEUU lo común es enseñar que el continente se divide en dos: América del Norte y América del Sur, y en una clara referencia a la política de deportación implementada por el ICE.
A Bunny no le importó que pudieran abuchearlo ni tampoco que el presidente de EEUU lo hubiera despreciado durante meses: Bad Bunny, envuelto en los colores de Puerto Rico, clamó por la identidad cultural de Latinoamérica en el espectáculo más estadounidense que existe y el que supone el evento deportivo más mediático del mundo. El artista ha hecho de la Super Bowl, que celebra la final de la NFL —la liga nacional de fútbol americano—, el “baile inolvidable” de los más de 68 millones de latinos que hoy sufren la represión migratoria de Donald Trump.
El enojo de Trump
“El espectáculo del descanso de la Super Bowl es absolutamente terrible”, ha dicho Donald Trump en un post de Truth Social: “¡Uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”.
“Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y todo el mundo”, ha insistido Donald Trump.
Según el presidente de EEUU, “este 'espectáculo' es una bofetada a nuestro país, que establece nuevos estándares y récords cada día, ¡incluyendo el mejor mercado de valores y los mejores planes de jubilación de la historia! No hay nada inspirador en este desastre de espectáculo del descanso medio tiempo; recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos, porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real”.
El rol de Bad Bunny
La semana pasada, Bad Bunny se convirtió la semana pasada en la primera persona que logra el Grammy al Álbum del Año por un disco íntegramente en español frente a la censura de Trump a la diversidad cultural.
Durante uno de sus discursos, el intérprete aprovechó para cargar duramente contra el ICE: “No somos salvajes, no somos animales, no somos álienes. Somos seres humanos y somos americanos. El odio se vuelve más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Así que, por favor, tenemos que ser diferentes. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor”.
En los Grammy el domingo pasado también exclamó “¡fuera ICE!” al aceptar el premio. Además, la última gira de Bad Bunny no pasó por Estados Unidos por la preocupación de que sus fans pudieran ser blanco de los agentes de inmigración. Durante la actuación, Bad Bunny entregó el Grammy a un niño de unos cinco años, que representaba – no se ha podido confirmar si era él – a un niño de esa edad que fue detenido por el ICE y llevado a las puertas de la deportación. Bunny, entregando el premio original más codiciado en el mundo de la música, dejaba así en claro la escala de prioridades
Si bien la actuación de Bad Bunny tiene connotaciones en el contexto actual de represión migratoria, hace seis años, durante la primera presidencia de Donald Trump, Jennifer Lopez aprovechó su actuación en la Super Bowl –en la que también estuvo invitado Bad Bunny– para denunciar las detenciones de niños migrantes en jaulas y la separación de sus padres a manos de la Administración Trump.
Otro detalle de la actuación es que Bad Bunny lució banderas de su país con el azul claro, que son las utilizadas por las personas que reivindican la independencia de Puerto Rico, frente a la bandera oficial con el azul oscuro, que se adoptó en 1952 cuando la isla se convirtió en Estado Libre Asociado de EEUU.
Bolivia – EEUU, una relación en vías de consolidación
Aunque el presidente de Estados Unidos es muy proclive al rencor por cuestiones personales – ha criticado abiertamente que no le entreguen el Nobel o le ha pedido a Zelenski en numerosas ocasiones ser “más agradecido” – se descarta que este tema pueda tener ningún efecto diplomático.
La semana pasada el canciller Fernando Aramayo visitó al secretario de Estado Marco Rubio y se prevé que se repongan embajadores de forma inminente. Desde la asunción de Paz Pereira, el gobierno ha roto con el ALBA y se ha alineado con Estados Unidos e Israel en las cuestiones de Naciones Unidas. En cualquier caso, el apoyo es apenas simbólico, pues no se han anunciado acuerdos relevantes.





