Recorte del 80% pone en jaque a municipios y competencias constitucionales
El Sistema de Asociativismo Municipal (SAM) se declaró en estado de emergencia ante la grave afectación que genera la restricción presupuestaria impuesta por el nivel central del Estado al funcionamiento regular de los Gobiernos Autónomos Municipales y al cumplimiento de sus competencias constitucionales.
A través de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia), los municipios del país remitieron una carta formal al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, exigiendo el levantamiento inmediato de la restricción para la utilización del saldo disponible del presupuesto asignado a los gobiernos municipales.
En la misiva dirigida al ministro José Gabriel Espinoza Yáñez, la FAM advierte que la restricción del 80% de la disponibilidad presupuestaria, aplicada a cada partida y programa municipal mediante el Sistema de Gestión Pública (SIGEP), asfixia la gestión local y pone en riesgo la atención de las demandas ciudadanas.
Según el documento, esta medida provoca retrasos en los procesos de contratación de bienes y servicios esenciales, afectando áreas sensibles como salud y educación, e impide garantizar el normal funcionamiento de las entidades municipales.
El asociativismo municipal califica la decisión como arbitraria y denuncia que vulnera el derecho a la autonomía municipal, ya que limita el ejercicio de las 42 competencias que la Constitución Política del Estado reconoce a los gobiernos locales, en la misma proporción en que se reduce el saldo disponible del presupuesto.
Ante este escenario, el SAM exige al Gobierno Central levantar de inmediato la restricción presupuestaria y establecer mecanismos ágiles y efectivos que permitan el registro y la ejecución del presupuesto aprobado, con el objetivo de evitar mayores perjuicios y posibles escenarios de conflicto social en los distintos municipios del país.






