El impacto microeconómico de la crisis
La sombra de la devaluación se vuelve a colar en la agenda
El ministerio de Economía y su círculo cercano ya hablan de “unificar el tipo de cambio” de forma inminente. Trabajadores y pequeños empresarios advierten de licuación de salarios y desempleo
Una respuesta del ministro de Economía Gabriel Espinoza en una entrevista en El Deber y un tuit de Samuel Doria Medina, erigido ya como tutor oficial de la política económica del Gobierno, que pone plazos específicos para “la unificación del tipo de cambio”, que es la forma de denominar a la devaluación cuando se está en el Gobierno, ha encendido aún más las alarmas entre los sectores afectados por el Decreto Supremo 5503, que entre otras cosas, eleva el precio de los combustibles, libera las exportaciones, congela salarios y facilita el ingreso de capital extranjero para explotar los recursos naturales y estratégicos del país.
“En 2026 vamos a avanzar en la unificación del tipo de cambio. Vamos a retomar el control de la política cambiaria, paso a paso y de manera ordenada. Será un tipo de cambio flotante, que se moverá con el mercado, pero de manera predecible. Vamos a controlar la volatilidad. Eso nos permitirá aprovechar mejor el potencial productivo y exportador del país, y ajustar el tipo de cambio para maximizar ese potencial” aseveró Espinoza, que rehuyó dar una cifra concreta del nuevo tipo de cambio cuando el periodista la estimó en 9 bolivianos.
El post de Doria Medina comentando esa entrevista fue aún más concreto: “El ministro de Economía informa de que el segundo paso para la estabilización será el fortalecimiento de las reservas en 3.500 millones de dólares y la fijación de un tipo de cambio que permita la afluencia de dólares suficientes a la economía. Esto va a ocurrir en 2026, apenas se cuente con los recursos necesarios. A mediados del próximo año tendríamos que haber salido de la crisis y comenzar la reactivación”. Cabe recordar que un comentario similar sobre la subvención a los carburantes desembocó una semana después en el decreto 5503.
Los efectos
La devaluación de la moneda nacional es una medida normalmente rechazada por la población trabajadora, porque “licua el salario”, pero también por las corrientes liberales libertarias, y prácticamente por las mismas razones.
En la Central Obrera Boliviana y en las organizaciones de pequeños empresarios que dependen de la importación advierten q1ue se licuará un salario de por sí congelado según el decreto 5503 y que se dispararán los costos operativos, lo que probablemente signifique reducción de personal y con ello, más desempleo, ya que el sector informal – 51% en Tarija – está ya saturado.
Valor El ministro no confirmó la cifra de “unificación” del tipo de cambio, que se estima sobre los 9 bolivianos
Los analistas advierten también del impacto sobre los pequeños ahorristas en bolivianos, ya que el esfuerzo de años se ve significativamente reducido en términos de valor real. “Es un trasvase de riqueza de los que menos tienen a los que más tienen” señala un ejecutivo de la COD que analiza las medidas a tomar para mantener vivo el rechazo al decreto y advertir de loas efectos de una devaluación.
Entre los liberales libertarios seguidores de Von Mises y con Javier Milei como alumno aventajado, la devaluación no es solo una medida técnica sino un acto ético y económico de agresión estatal.
Milei, prolífico crítico, lo considera “un robo”: “Es la forma en que el Estado paga sus deudas licuando la riqueza de los ciudadanos. Es, en esencia, un incumplimiento de contrato por parte del Estado”, sin embargo, por lo general, los liberales tampoco están de acuerdo con el tipo de cambio fijo y prefieren directamente la “dolarización” y un “sinceramiento” del tipo de cambio. Las posiciones de Jaime Dunn o Mauricio Ríos García serán relevantes en esa pugna.
El empleo y los carburantes
El 12% de los hombres trabajadores en Tarija se dedican al sector transporte. Dentro de ellos hay diferentes categorías, aunque todos calculan cómo les impactará la medida de subida del combustible. Si bien en el sector urbano hay muchos rentistas que contratan por jornal, entre los taxi trufis y transportes comerciales suelen trabajar por cuenta propia. La suba de tarifas y la disminución de la demanda advierte un cambio de escenario en materia laboral para los profesionales del volante.





