Muchos buscan entrar en el negocio
El litio latinoamericano, la obsesión de las multinacionales
Dieciséis de los 18 salares más extensos del mundo se ubican en Sudamérica. El mayor se encuentra en nuestro país, más propiamente en Uyuni y abarca más de 10 mil km². La estrategia está siendo modificada



El litio es el nuevo “oro blanco”; muchos suelen referirse así a él, otros no han dudado en denominar al elemento como el nuevo petróleo y es que, vista la evolución del sector del automóvil y las comunicaciones, su importancia en la economía de los próximos años radica en ser un elemento estratégico para los países que tienen grandes reservas lo que lo hace atractivo para varias multinacionales que buscan entrar en el negocio.
Este elemento ha cobrado en las últimas décadas una gran importancia en todo el mundo, convirtiéndose en la actualidad en uno de los metales más codiciados, indispensable para la fabricación de las baterías de vehículos eléctricos, ordenadores portátiles, teléfonos y otros dispositivos digitales.
Pero, además, este metal también se vuelve tremendamente valioso combinado con otros elementos. Por ejemplo, la aleación del litio con aluminio es cada vez más usada en aviones y trenes de alta velocidad, mientras que su mezcla con magnesio es empleada en el blindaje de vehículos pesados.
Los salares en Latinoamérica
Dieciséis de los 18 salares más extensos del mundo se ubican en Sudamérica. El mayor se encuentra en nuestro país, más propiamente en Uyuni y abarca más de 10.000 km².
Le siguen el de Atacama, en Chile, y el Coipasa (entre Chile y Bolivia). El Arizaro es el más extenso de Argentina, con 1.600 km², junto con los de Hombre Muerto, Pipanaco y Antofalla, por citar los primeros de la lista de los sudamericanos. Sólo el Salinas Etosha, en Namibia (segundo en extensión a nivel mundial, con cuatro mil 800 km²) y el Salar de Bonneville, en Estados Unidos (con 260 km²), escapan a la supremacía regional del sur del continente.
Demanda Según la Agencia Internacional de Energía, la demanda del mineral aumentará 42 veces de aquí al año 2040
Los salares sudamericanos también representan el 58 por ciento de las reservas mundiales de litio. Además, la reserva sudamericana es más del doble de la de China, hasta ahora la segunda en importancia, y seis veces más grande que la de Australia, tercera en la lista.
De acuerdo a un análisis titulado “La gobernanza del litio y el cobre en los países andinos”, publicado en 2020 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), pone en relevancia el analizar a fondo la trascendencia estratégica del litio y los desafíos que les plantea a los países sudamericanos en términos de su extracción y comercialización.
El estudio señala que este mineral “está provocando un aumento de la presión extractiva en los países andinos, en los que abundan el cobre y el litio, e impulsando la expansión de la frontera extractiva, algo que tiene amplias consecuencias sociales, económicas y ambientales en estos territorios”.
En resumen, indica que esa industria minera, con el pretexto de reemplazar los combustibles fósiles- y así combatir el calentamiento global- atenta contra los intereses locales y regionales de asegurar una transición energética ética y justa.
Descifrar el panorama de quiénes controlan la producción del litio sudamericano permite descifrar los grandes intereses transnacionales que están en juego teniendo en cuenta que, según la Agencia Internacional de Energía, la demanda del mineral aumentará 42 veces de aquí al año 2040, particularmente para la fabricación de baterías de autos eléctricos.
Informe de la CELAG
A inicios del año pasado, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), publicó un informe sobre la situación legal, económica y geopolítica del litio en la región, teniendo como referencia los países que poseen yacimientos de litio: Bolivia, Argentina, Chile, Perú, México y Brasil.
Según CELAG, Bolivia, Argentina, Chile, México y Perú controlan más del 67 por ciento de los recursos mundiales de litio. Los mismos están concentrados principalmente en Bolivia (21 millones de toneladas (MdT), Argentina (18,3 MdT) y Chile (9,6 MdT).
En cuanto a las grandes empresas que lideran la producción mundial del litio, CELAG enumera las chinas Jiangxi Gangfeng Lithium y Tianqi Lithium (con acciones en SQM, con presencia en Chile y en México); las norteamericanas Albemarle (opera en Chile) y FMC Corporation, y la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM o Soquimich). El informe indica también que la Tianqi está ganando presencia y opera junto con la Albemarle la mina más grande del mundo, la Greenbushes en Australia. A SQM, Gangfeng y Albermale se suman Jemse, Orocobre, Toyota Tsuyo y Livent en Argentina. En Brasil, Sigma, AMG, CBL, y en Bolivia, TBA-Boacheng y ASI Systema.