Iglesia católica aboga por una justicia libre de presiones e intereses políticos



Ante la observación de la justicia por organismos internacionales, el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, abogó este domingo por una justicia libre de presiones, intereses sociales e ideológicos, que permita construir una sociedad sobre relaciones justas y fraternas entre las personas.
“La justicia es la primera exigencia del amor y es el primer paso del amor. Una justicia que se deba a la verdad y a la equidad, una justicia libre de toda clase de venganza, presiones e intereses sociales e ideológicos”, reflexionó desde la Basílica Menor de San Lorenzo.
El Relator de la ONU para la Independencia de Jueces y Abogados, Diego García-Sayán, llegó al país el pasado martes, con el fin de evaluar el sistema judicial del país. Desde entonces se reunión con autoridades de gobierno, opositores y diferentes sectores de la sociedad civil.
A la vez, la autoridad eclesiástica pidió descartar el egoísmo personal o de grupo como una forma de relación con los demás, optar por la justicia y el amor que haga partícipe de las necesidades de la población.
“No responder el mal con mal pone al agresor ante su propia maldad y esto es el primer paso para que tome conciencia del mal que causa y cambie de actitud, por eso perdonar y buscar el bien del enemigo no es una actitud cobarde, sino un acto de valentía que exige esfuerzo y perseverancia”, añadió.
Recordó que Jesús lanza tres exhortaciones para tener una sociedad justa: no juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Durante su homilía dominical, recordó que la sociedad humana, desde siempre, se manejó bajo la lógica del más fuerte, la competencia y por la Ley del Talión, “ojo por ojo, diente por diente”, sin tomar en cuenta que la justicia de Dios llega para todos.