La banca privada logró 13 años de crecimiento
La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) destacó que el sistema bancario nacional alcanzó más de 13 años de crecimiento sostenido al 31 de agosto de 2018, al haberse registrado un incremento interanual de la cartera de créditos de 11,9 por ciento, cuyo saldo asciende a 21,7 mil...



La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) destacó que el sistema bancario nacional alcanzó más de 13 años de crecimiento sostenido al 31 de agosto de 2018, al haberse registrado un incremento interanual de la cartera de créditos de 11,9 por ciento, cuyo saldo asciende a 21,7 mil millones de dólares.
El secretario ejecutivo de Asoban, Nelson Villalobos, dijo que la solidez del sistema bancario boliviano es la fortaleza más importante para apuntalar el crecimiento económico del país. La banca alcanzó madurez como sistema, avalada por su sostenido crecimiento desde hace más de 13 años, así como por su acompañamiento al desempeño económico del país y la continua expansión crediticia, incluso en los últimos tres años de menor crecimiento económico.
Solvencia y mora
La continua capitalización de utilidades y el fortalecimiento patrimonial derivó en un nivel de solvencia que, medido a través del Coeficiente de Adecuación Patrimonial, alcanzó 12,1 por ciento a julio de 2018; es decir 2,1 puntos porcentuales por encima del nivel mínimo requerido en la regulación (10 por ciento); lo que permitió un apalancamiento efectivo para la requerida expansión crediticia y consiguientes efectos multiplicadores.
Respecto al índice de morosidad, se mantiene en niveles bajos, por lo que hay continuidad a los reducidos niveles observados desde 2010. Es así que el índice de mora a julio se situó en 1,95% para la cartera en general; 0,6% en la empresarial; 3,3% en la pyme; 2,4% en el microcrédito; 1,7% en la cartera hipotecaria y 2,5% en el caso de consumo.
Profundización financiera
La profundización financiera en términos de Depósitos/PIB alcanzó a 62 por ciento, como resultado de las mejoras en cobertura geográfica de los servicios bancarios, con 5.571 puntos de atención financiera y más de 9,6 millones de cuentas de depósitos, todas ellas con acceso y uso de medios de pago alternativos como tarjetas de débito y transferencias electrónicas.
La relación Cartera/PIB es otro indicador que demuestra el esfuerzo en la expansión crediticia. Al llegar el crédito a más de 1,2 millones de prestatarios, en su condición de cabezas de familia y de empresas, se puede inferir que el beneficio ha alcanzado a un alto porcentaje de la población económicamente activa.
El secretario ejecutivo de Asoban, Nelson Villalobos, dijo que la solidez del sistema bancario boliviano es la fortaleza más importante para apuntalar el crecimiento económico del país. La banca alcanzó madurez como sistema, avalada por su sostenido crecimiento desde hace más de 13 años, así como por su acompañamiento al desempeño económico del país y la continua expansión crediticia, incluso en los últimos tres años de menor crecimiento económico.
Solvencia y mora
La continua capitalización de utilidades y el fortalecimiento patrimonial derivó en un nivel de solvencia que, medido a través del Coeficiente de Adecuación Patrimonial, alcanzó 12,1 por ciento a julio de 2018; es decir 2,1 puntos porcentuales por encima del nivel mínimo requerido en la regulación (10 por ciento); lo que permitió un apalancamiento efectivo para la requerida expansión crediticia y consiguientes efectos multiplicadores.
Respecto al índice de morosidad, se mantiene en niveles bajos, por lo que hay continuidad a los reducidos niveles observados desde 2010. Es así que el índice de mora a julio se situó en 1,95% para la cartera en general; 0,6% en la empresarial; 3,3% en la pyme; 2,4% en el microcrédito; 1,7% en la cartera hipotecaria y 2,5% en el caso de consumo.
Profundización financiera
La profundización financiera en términos de Depósitos/PIB alcanzó a 62 por ciento, como resultado de las mejoras en cobertura geográfica de los servicios bancarios, con 5.571 puntos de atención financiera y más de 9,6 millones de cuentas de depósitos, todas ellas con acceso y uso de medios de pago alternativos como tarjetas de débito y transferencias electrónicas.
La relación Cartera/PIB es otro indicador que demuestra el esfuerzo en la expansión crediticia. Al llegar el crédito a más de 1,2 millones de prestatarios, en su condición de cabezas de familia y de empresas, se puede inferir que el beneficio ha alcanzado a un alto porcentaje de la población económicamente activa.