Los partidos analizan opciones; Tuto se suma a primera línea

Aspirantes al TSE alistan su documentación. Mientras los cívicos buscan alianzas con partidos para formar el mismo frente único que reclaman el resto. El MAS busca conformar un binomio, duda sí rescatar a la “vieja guardia” o apostar por la nueva generación

El Movimiento Al Socialismo (MAS) se frota las manos, la apuesta era arriesgada, pero de momento le está saliendo a las mil maravillas. Luego de la espantada del 10 de noviembre, que facilitó que la Presidencia recayera en la Demócrata Jeanine Áñez, la bancada se concentró en las tareas inminentes: convocar elecciones. Al principio pensaron que una elección rápida les beneficiaba y fijaron el 12 de enero; después vieron claro que dejar pasar el tiempo contribuiría a cerrar heridas en su propio partido por un lado, pero sobre todo para abrirlas en la piel de sus opositores, siempre tan sensibles.

Los cívicos Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, Santa Cruz – Potosí, han decidido bajar de su nube de divinidad cívica al denso barro de la política mundana. Y ahí les estaban esperando. De momento ellos mismos juegan al despiste sobre ese binomio que se daba por descontado. Camacho es más impulsivo; Pumari es hábil como todos los potosinos. Las apuestas por ver quien encabeza el binomio son de riesgo.

Coaliciones

El cívico Fernando Camacho inició contactos para reunir diferentes partidos con su candidatura

El fin de semana Camacho se dedicó a reunirse con políticos de siempre y otros aspirantes. Luego del video del MNR se vio obligado a aclarar los términos del acuerdo, que a su criterio es el de formar una única alianza nacional impulsada por los ciudadanos. Más o menos la misma argumentación que el resto de candidatos.

Camacho precisó que sumó alianza con el PDC, que antes de poner de candidato a Chi no sumaba un 1% en intención de voto; con UCS y MNR que sumaron un 0,4% y un 0,69% respectivamente en las elecciones fallidas y PAN Bol, el partido de los policías, que sumó 0,64%. También indicó que firmó con las departamentales del FRI, que son las mismas que estuvieron haciéndole la rata a Carlos Mesa durante la campaña anterior con el MAS y que no pertenecen a la familia de Motete Zamora.

Las reacciones han sido moderadas. El que más silencio guarda es Carlos Mesa, aunque su partido ya confirmó la participación en los próximos comicios. Demócratas, a través de Vladimir Peña, insisten en su posición de Gobierno de concertación y no desvelan lo que harán, y Samuel Doria Medina tampoco, aunque ya advirtió su posición citando a Churchill y sus hombres para la guerra y para la paz.

El que también había entrado en los sondeos, y sigue, es Jorge Tuto Quiroga, el expresidente, excandidato en 2005 y 2014, dedicado en cuerpo y alma a la lucha contra la izquierda bolivariana en el continente y al que se le reconoce cierta ascendencia sobre Áñez por el pasado adenista/Podemos, es ahora el “delegado internacional”, una suerte de vocero oficial para hablar de Bolivia, de lo sucedido, y fundamentalmente sobre Evo Morales y el MAS desde la perspectiva del Gobierno. Ya hay quien lo sitúa en el binomio con Áñez si lo de Camacho no funciona.

El MAS, en cuadro

Mientras tanto, el MAS no desvela sus intenciones respecto a los candidatos que pondrá en liza y sobre el que Evo Morales tendrá la última palabra. O así aseguran sus bases. Los analistas advierten que no puede ser alguien totalmente desconocido, pero tampoco alguien que haya quedado tocado por el reciente desenlace violento y con denuncias de fraude.

Entre la excúpula gubernamental, el exministro de Economía Luis Arce Catacora, el excanciller Diego Pary o el propio David Choquehuanca suenan entre aquellos que siguen apostando al pasado. También ahí suenan los nombres de Adriana Salvatierra, joven pero muy próxima a Morales y Juan Ramón Quintana.

En la nueva generación se señala a Andrónico Rodríguez, vicepresidente de las Federaciones del Trópico de Cochabamba, a la nueva dirigencia alteña, algunos comunicadores como Susana Bejarano y ciertos nombres universitarios.

Los manuales hablan de emular una fórmula popular – intelectual; oriente – occidente y a poder ser, hombre y mujer, aunque eso no parece ser tan relevante. En cualquier caso, garantizarle cierta visibilidad previa parece elemental antes de perfilar el nombre definitivo. Sin embargo, el MAS ha perdido el control de los medios estatales y de los paraestatales, además de no tener una estrategia comunicacional clara en redes sociales. Por no tener no tiene ni una web ni grupos de comunicación activos.

Los movimientos sociales son quienes han tomado las riendas de la reconstrucción. Retornar a lo orgánico y lo sindical, germen del MAS, era un reclamo de tiempo cada vez más arrinconado. La nueva oportunidad está abierta.

Los vocales electorales, a cuentagotas

En un proceso acelerado y que pretende ser altamente transparente, el Senado boliviano ha habilitado una función en sus redes sociales donde actualiza permanentemente el nombre de los vocales interesados en formar parte del Tribunal Supremo Electoral. La convocatoria está abierta hasta el fin de semana, al igual que el del Tribunal Departamental.

Hasta las 21.00 se habían presentado ya dos interesados para ocupar los cargos a nivel nacional, José Romero Sandoval y Zulma María Zabala López.

 Por el momento, Salvador Romero, el vocal designado por la presidenta Jeanine Áñez es el único que ha tomado posesión y que ya ha empezado con trámites administrativos que no requieran resoluciones de Sala Plena para poner en orden el Tribunal, golpeado desde la elección del 20 de octubre.