“Las finanzas constituyen un sector extractivo”

La reconocida socióloga Saskia Sassen, famosa por sus contribuciones y análisis de temáticas relacionadas con la globalización, advierte que el sector de las altas finanzas constituye “un modo de extracción, al igual que la minería: una vez que extraen el valor, no les importa lo que ocurra”.
En una entrevista concedida para el informe “Estado del Poder 2019” del Transnational Institute (TNI), Sassen realiza una distinción entre este sector financiero y la banca tradicional. Esta última “vende dinero” y “quiere que los hijos de sus clientes sean futuros clientes, por lo que se preocupa por las relaciones, pero a las firmas financieras no les importa ese nivel personal, salvo si se trata de personas muy, muy ricas”.
Además, aparte de funcionar como un sector extractivo, la experta considera a las finanzas como “peligrosas” porque “sus directivos han aprendido a financiarizar casi todo. Y lo hacen no a través de las prácticas bancarias tradicionales, sino a través de algoritmos y manipulaciones altamente especulativas. Han inventado instrumentos para que sirvan a sus propios fines, en lugar de a quienes están asesorando, lo que significa que, muchas veces, no pierden, aunque sus clientes sí lo hagan”.

La “tercera dimensión” de las finanzas
Sassen ejemplifica las diferencias entre la banca tradicional y las altas finanzas con varios casos, de los cuales resaltan al menos dos. El primero es el tema de la deuda de los estudiantes en EEUU, que ya suma 1,47 billones de dólares (millón de millones).
“Un banco no sabría qué hacer con esa deuda más allá de cobrar intereses. Pero el sector financiero puede jugar con eso (aunque tiene que ser una deuda bastante grande), a menudo a un alto coste humano porque mientras que las firmas financieras pueden ganar algo, para los tenedores de la deuda (digamos los padres del estudiante en cuestión) todo lo que hay es la deuda”, explica.
Así, las firmas financieras pueden extraer valor de la deuda (más allá de las tasas de interés) porque han desarrollado instrumentos complejos que se lo permiten, en beneficio propio y en perjuicio del prestatario.
Otro ejemplo es el de los camioneros en el Medio Oeste de EEUU, que estaban constantemente transportando chapas metálicas en la región. “Me dijeron que no tenían ni idea de lo que estaban haciendo. Resultó que transportaban el metal porque Goldman Sachs estaba retrasando deliberadamente la entrega para crear una imagen de falsa escasez, con el fin de aumentar el precio”, y con ello obtenía un beneficio económico.
“Este caso muestra lo que yo considero la tercera dimensión de las finanzas, que es que ocupan un espacio único, separado de la producción y el consumo. Es un espacio que genera ganancias al especular con todo tipo de artículos, desde dinero e inversión hasta metales y petróleo. Una de las claves de esta capacidad es la utilización de las matemáticas algorítmicas. La gente corriente no entiende o no conoce estas formas complejas de extracción de riqueza”, advierte la experta.

Fondos de pensiones también son golpeados
Otro ejemplo concreto es el del fondo de pensiones del sector público de California, CALPERS, que durante mucho tiempo fue un fondo “bien administrado que ha brindado beneficios significativos a sus jubilados”. Pero eventualmente, entró al juego de los “negocios financieros dudosos”, y los nuevos gerentes “se hicieron ricos mientras el fondo de los trabajadores perdió dinero, lo que afectó a los jubilados”.
Esto mismo ha ocurrido en otros fondos de pensiones de varios países occidentales, donde hay “varios casos que los encargados de los fondos de pensiones reciben demasiado dinero por su ‘trabajo’ de administración. De nuevo, según mi lectura, es otra forma de mostrar cómo las finanzas tienen una lógica de extracción. La banca tradicional es solo comercio, vende algo por un precio, mientras que las finanzas son extractivas”.

Crímenes corporativos
La experta también hace un énfasis sobre “las enormes cantidades de dinero que se destinaron a los bancos a través del rescate” mientras 14,5 millones de familias estadounidenses perdieron sus hogares, y otros casos de los llamados crímenes corporativos.
Precisamente, un acápite especial del informe del TNI titula Crímenes Corporativos, y resalta los casos de las multas que al menos 13 gigantes financieros han tenido que pagar desde el año 2000, y cómo estas multas, pese a ser multimillonarias, son apenas una fracción de lo que terminaron ganando por sus crímenes.
En total, esas 13 firmas financieras han pagado más de 46 mil millones de dólares en multas por distintas prácticas o crímenes. La famosa JP Morgan es responsable del 64% de éstas, equivalente a más de 26 mil millones de dólares. Barclays, UBS y HSBC le siguen, cada una con multas de alrededor de 5 mil millones.
Según TNI, el año 2013 JP Morgan fue declarada culpable por vender hipotecas tóxicas que estimularon la crisis financiera de 2008. Por ese crimen puntual, la financiera pagó una multa de 13 mil millones de dólares.
Sin embargo, la misma firma recibió 1,34 billones de dólares (millones de millones) en forma de préstamos federales, garantías y salvataje financiero desde el año 2007. El informe considera esto como una “recompensa” por las malas prácticas de JP Morgan, a la que la multa resulta apenas un arañazo superficial. “El crimen sí paga”, sentencia el informe.