Análisis
El misterio de Nadia Beller
La analista y abogada ha tenido una trayectoria apasionante en la política actual
Nadia Shirley Beller Delgadillo siempre llamó la atención desde que ingresó en política de la mano de Mario Cronenbold en 2019. Imposible no reconocerla entre los invitados al almuerzo de gala tras la posesión de Rodrigo Paz en plaza Murillo el 8 de noviembre, o después, escoltando al superasesor Fernando Cerimedo en el puente aéreo La Paz – Santa Cruz.
El mismo año de su debut dio una voltereta épica: pasó de las filas del Mas a susurrar al oído de Fernando Camacho y Marco Pumari en la revuelta de 2019. Después se la vio cerca del magistrado Yván Espada cuando el poder de la legislatura de Luis Arce se concentraba en el Tribunal Constitucional.
Nadia es abogada y para tomar voz pública se bautizó de activista de derechos humanos. Usó sus redes para hacer análisis certeros, y también denuncias. Muchas veces demasiado crípticas. Otras no tanto.
Saltó a los medios como columnista, cada vez más consciente del poder magnético que despertaba su misteriosa figura y habilidad política. Para algunos era una agente de la mismísima CIA, para otros una joven inteligente capaz de moverse entre tiburones.
Se vinculó al gobierno de Rodrigo Paz, especialmente a Fernando Cerimedo. Cerimedo es, como Beller, un joven argentino con conocimientos de comunicación y gestión de redes y habilidad para moverse entre el poder, hasta el punto de convertirse en uno de los referentes de la ultraderecha continental tras haber estado cerca de Javier Milei y Jair Bolsonaro, aunque ninguna historia acabara muy bien. Llegó a Bolivia en plena campaña y ayudó en el triunfo de Paz Pereira, que le reservó un lugar privilegiado en su corte como “asesor personal”. Nadie sabe quién le paga.
La cercanía entre Cerimedo y Beller pronto se convirtió en historia y hace unos meses hubo rumores de ruptura, incluyendo episodios violentos. Nadie confirmó nada y el propio Cerimedo publicó un largo post negando este extremo
Ayer Nadie Beller fue asaltada en un hotel recibiendo cuatro disparos. Horas después, Fernando Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Viru Viru. Sin duda, continuará.








