Nuevas protestas en París acaban con enfrentamientos con la Policía y saqueos
Francia arde contra Macron y sus políticas
París y otras ciudades como Toulouse, Lyon, Rennes o Lille han convocado nuevas concentraciones. Los jóvenes claman por la falta de oportunidades en un país con un alto costo de vida
Las protestas y los enfrentamientos entre policías y manifestantes continuaron en Francia. París y otras ciudades como Toulouse, Lyon, Rennes o Lille han vivieron nuevas movilizaciones después de la jornada de revueltas del sábado, que dejó más de 2.000 detenidos y un fallecido.
La Prefectura de Policía de París señaló que los agentes procedieron a realizar controles ante "un llamamiento a una concentración no declarada". Además de los controles, han puesto en marcha un dispositivo "para intervenir rápidamente si fuera necesario".
Ante las tensiones, los agentes han intervenido para "dispersar y arrestar", según la prefectura. En los canales de información se pudieron ver imágenes de cargas y uso de gases lacrimógenos. En una de las entradas de la plaza de la República de París estaba apostado un camión de la Policía con un cañón de agua.
Para hacer frente a ese nuevo brote de ataques, la Policía desplegó de nuevo en la tarde del domingo en la capital a la CRS 8, una unidad especializada en la intervención frente a disturbios urbanos.
Las tensiones comenzaron después de que se formara una concentración no autorizada en la plaza de la República. Ante los primeros incidentes, los agentes han intervenido para "dispersar y arrestar", según la prefectura.
La concentración fue disuelta con gases lacrimógenos, pero varios grupos se dispersaron por las calles cercanas, donde aumentó la tensión. Los agentes desplegados para asegurar la zona fueron recibidos con gritos de "ACAB", acrónimo de una consigna contra la policía. Los disturbios también llevaron a algunos establecimientos hosteleros a cerrar sus terrazas por precaución, mientras los agentes se situaban en varios cruces para impedir que los grupos avanzaran hacia las zonas más concurridas del canal de Saint-Martin.
Macron responsabiliza a la "extrema izquierda"
El presidente francés, Emmanuel Macron, responsabilizó este domingo a "extremistas de la extrema izquierda" de la violencia desatada el sábado en las protestas por el encarecimiento de la vida, mostró su apoyo a la Policía y a los comerciantes y subrayó que quienes causaron daños en las protestas del sábado "tienen que pagar".
Ante la gravedad de la situación, en un contexto político muy delicado con un Gobierno particularmente frágil y las elecciones presidenciales dentro de seis meses Macron pronunció un discurso por televisión.
"Me dirijo a ustedes esta noche en un momento de extrema gravedad. Ayer, sábado 17 de octubre, extremistas de un grupo de ultraizquierda, junto con numerosos delincuentes [...], saquearon tiendas y destruyeron edificios públicos. ¿Por qué incendiar el ayuntamiento de Limoges? [...] ¿Cómo pudieron llegar a esto? Nada lo explica, nada lo justifica. Todos sentimos rabia y vergüenza", aseguró Macron en una declaración solemne televisada.
La jornada de disturbios dejó varias imágenes impactantes como el incendio del Ayuntamiento de Limoges o la irrupción de algunos manifestantes en los consistorios de Marsella y Lille.
Las fuerzas del orden detuvieron a 2.000 personas, una cifra todavía provisional como balance de una jornada en la que resultaron heridos 600 policías, gendarmes y bomberos.
En París, la marcha que salió el sábado de la plaza de la República reunió a 110.000 personas, según el Ministerio del Interior, que cifró en 550.000 los manifestantes en todo el país. Los organizadores elevaron la cifra a más de 800.000.
Las manifestaciones que se desarrollaron por todo el país con una larga lista de reivindicaciones fueron convocadas por un variado conglomerado de colectivos como estudiantes y miembros de los chalecos amarillos.
Le Pen, favorita para relevar a Macron
Actualmente la candidata de la extrema derecha a las presidenciales de 2027, Marine Le Pen, se sitúa como favorita para relevar a Macron. Tras las protestas, denunció que el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, y la izquierda habían "legitimado la violencia" para "precipitar el país en el caos".
Jordan Bardella, presidente del partido de extrema derecha de Le Pen, Agrupación Nacional (RN), pidió este domingo a Macron que pida perdón y que deje el cargo, al considerar que no sabe responder adecuadamente a la situación del país en el contexto de las protestas.








