Cooperación bilateral
Gobierno chino valora carta de Lula da Silva a Xi Jinping
La inteligencia artificial ocupó un espacio importante en la agenda. Uno de los puntos de acercamiento es la Organización Mundial para la Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), creada en julio en Shanghái
La cooperación en inteligencia artificial, supercomputación, tecnología espacial, satélites, minerales críticos y tierras raras estuvo entre los principales temas abordados por el asesor especial del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Celso Amorim, durante su visita a Beijing. En una entrevista exclusiva con teleSUR este jueves, Amorim destacó la posibilidad de ampliar la cooperación tecnológica con China, pero subrayó que esta debe preservar la autonomía brasileña.
El mismo día, teleSUR participó en la rueda de prensa habitual del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, en Beijing, y preguntó al portavoz Guo Jiakun sobre la carta entregada por Amorim al presidente Xi Jinping y sobre las presiones de Estados Unidos contra Brasil, incluido el contexto de las elecciones presidenciales de 2026.
«Mi mensaje principal es un balance positivo de los avances logrados recientemente en varias áreas, entre otras, en el ámbito de la computación y la supercomputación, también en el área espacial, los satélites, y asimismo la expectativa de un trabajo conjunto en relación con la inteligencia artificial, basado en código abierto y con estándares éticos aceptables».
La entrevista tuvo lugar un día después del encuentro entre Amorim y el canciller chino, Wang Yi, en Beijing. Durante la reunión, el asesor de Lula entregó al presidente Xi Jinping una carta del mandatario brasileño. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang transmitió a Amorim los saludos de Xi a Lula y afirmó que las relaciones entre ambos países han evolucionado de una asociación estratégica integral hacia una comunidad de futuro compartido. Wang también defendió el fortalecimiento de la coordinación estratégica entre ambos países y destacó el papel de la cooperación entre China y Brasil para la unidad del Sur Global.
Durante la conversación, ambas partes abordaron además cuestiones internacionales, entre ellas la situación en Medio Oriente, América Latina y Ucrania.
Inteligencia artificial y autonomía tecnológica
La inteligencia artificial ocupó un espacio importante en la agenda. Uno de los puntos de acercamiento es la Organización Mundial para la Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), creada en julio en Shanghái. Brasil participó en la ceremonia fundacional de la organización, que tendrá su sede en la ciudad china y fue establecida como un organismo intergubernamental independiente.
La WAICO busca promover la cooperación internacional en inteligencia artificial, incluidos los ecosistemas de código abierto, además de impulsar la capacitación, la coordinación de estrategias nacionales y la cooperación científica y tecnológica. La participación de Brasil sigue los procedimientos internos correspondientes, incluida la eventual ratificación del acuerdo constitutivo.
Durante la reunión del miércoles (16), Wang Yi afirmó que China valora la decisión de Brasil de incorporarse a la WAICO y manifestó su disposición a ampliar la cooperación con el país en esta área.
Amorim ve en el código abierto una posibilidad para ampliar la capacidad de Brasil de desarrollar sus propias herramientas.
“Digamos, no estamos preocupados por cuál será la reacción de este o aquel país. Lo importante es que la WAICO contempla una inteligencia artificial basada en código abierto. Esto nos permite desarrollar nuestras propias aplicaciones, sin interferencia externa, en principio, al menos”.
Para el asesor de Lula, este modelo también puede facilitar la innovación tecnológica en los países del Sur Global.
«Sabemos que la inteligencia artificial todavía es algo con lo que estamos comenzando a caminar. Pero, al menos en principio, nos facilita un camino como este, que nos permite innovar sin tener que rendir cuentas, sin pedir permiso a nadie».
Amorim reconoce que todavía existen diferencias entre los países sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, especialmente en relación con los estándares de regulación y ética.
«Quiero subrayar que, en el caso de la WAICO, estuvo presente el secretario general de la ONU, quien, de cierta manera, dio a la WAICO una especie de bendición multilateral al evento».
Según Amorim, la posibilidad de contar con una inteligencia artificial basada en código abierto tiene un significado particular para los países en desarrollo.
«Quería resaltar aquí, para el Sur Global, que el hecho de tener una inteligencia artificial de código abierto es lo más importante».
Minerales críticos y tierras raras
Los minerales críticos también formaron parte de las conversaciones. En Brasil, una nueva legislación creó, el 16 de septiembre, la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos (PNMCE) y el Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos (CIMCE). La ley establece medidas orientadas a la investigación, la minería, el procesamiento, la transformación mineral y la minería urbana, además de buscar agregar valor y desarrollar las cadenas productivas en el país.
Al día siguiente, el Gobierno reglamentó el CIMCE mediante el Decreto N.º 13.118, que atribuye al consejo funciones de coordinación, planificación y seguimiento de la política nacional para el sector.
La preocupación de Amorim es que Brasil no permanezca restringido a la exportación de materias primas.
«No diría que hubo falta de profundidad, pero creo que los dos países reconocen que es necesario abordar este desarrollo tecnológico. En el caso de Brasil, el presidente Lula siempre ha reiterado que no queremos ser solamente exportadores de minerales. Creo que hay otro aspecto: queremos procesarlos, valorizarlos, utilizarlos científicamente».
El asesor de Lula afirma que el país también necesita identificar qué minerales son estratégicos para sus propias necesidades y cómo incorporarlos al desarrollo tecnológico.
«Y algo muy importante, que debe ser dicho y subrayado, es que Brasil, y para eso este consejo que acaba de ser creado tiene una gran importancia, Brasil tiene que saber identificar sus necesidades, ya sea en defensa, en ciencia, en la cuestión espacial, en fin, en muchas cuestiones, también en la supercomputación en general».
La lista de sectores, según Amorim, es extensa e incluye también la industria automotriz y la energía.
«En todas estas cuestiones vas a necesitar utilizar minerales críticos. Los automóviles también, evidentemente, en la energía, vas a necesitar utilizar minerales críticos, tierras raras y tienes que ser capaz de procesarlos».
En este ámbito, ve espacio para un intercambio de experiencias con China, que posee una cadena desarrollada de procesamiento de minerales.
«Creo que necesitamos intercambiar experiencias con China, que también es muy rica en este material. No es que ella necesite el nuestro, ni nosotros necesariamente vamos a necesitar el suyo. Es más una cuestión de intercambiar experiencias sobre cómo hacer este procesamiento y cómo utilizarlo en favor de un desarrollo tecnológico».
La cooperación, sin embargo, no debe significar pérdida de autonomía. “Puede ser cooperativa, pero tiene que preservar un alto grado de autonomía».








