Colombia
Petro desconoce legitimidad de Gobierno entrante
Petro denuncia alteración de los escrutinios mediante algoritmos, el uso de software privado controlado desde EE.UU. y la presunta implicación de empresas de inteligencia israelíes en los comicios
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, declaró este lunes que no reconoce la legitimidad del gobierno entrante de Abelardo De la Espriella, tras denunciar un fraude electoral fraguado desde el extranjero mediante la manipulación de algoritmos y el uso de software privado.
En un mensaje difundido a través de X, el jefe de Estado colombiano afirmó que la operación de escrutinios integró un servidor situado en Los Ángeles, California, propiedad de la firma privada Thomas Greg & Sons, corporación que controla el software de preconteo electoral y pertenece a los hermanos Felipe, Camilo y Fernando Bautista, como ha denunciado en numerosas ocasiones. Petro aseguró que desde dicha infraestructura se emplearon algoritmos para variar la votación a favor de De la Espriella.
Petro detalló que, en las mesas del exterior, donde el candidato derechista obtuvo 177.000 votos por encima de Iván Cepeda, los jurados provenían de Colombia y no eran residentes en Estados Unidos o España, una situación que calificó de ilegal.
Explicó que hubo electores trasladados por el Mundial de Fútbol que votaron hasta siete veces utilizando las identidades de ciudadanos ausentes, una irregularidad que también se detectó en regiones de Antioquia y Medellín, Norte de Santander y puestos del norte de Bogotá.
Petro señaló directamente a la compañía de inteligencia privada israelí BlackCube como la proveedora de los algoritmos viciados y del apoyo logístico a los hermanos Bautista. Acusó a la firma de lobby Balart de recibir millones de dólares para limpiar la imagen de De la Espriella y convencer a Donald Trump de respaldarlo. Acusó además a la Casa Blanca de presionar y coaccionar a los Estados miembros para intentar frenar el tradicional pronunciamiento contra el cerco económico.
El gobernante sostuvo que los sistemas de ciberseguridad de la Registraduría Nacional, encargados de detectar la entrada de algoritmos y la manipulación de formularios E14 desde el exterior, pertenecen a empresas privadas estadounidenses e israelíes.
«La Registraduría, torpemente o corruptamente, ha entregado la seguridad del voto del pueblo de Colombia a las empresas cuyos gobiernos que las controlan, de acuerdo a su legislación nacional, ya tenían candidato en Colombia, por eso no hubo alarma», sentenció.
Al calificar el hecho como el golpe más duro a la soberanía nacional, Petro enfatizó que las evidencias demuestran un fraude electoral por vía algorítmica con financiación extranjera, mecanismo prohibido por la Constitución.








