Presión interna
Starmer dimite como primer ministro británico
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció su dimisión como líder del Partido Laborista y jefe del Gobierno, con efecto a partir de septiembre, tras la creciente presión interna hacia su gestión.
Starmer comunicó su decisión al rey Carlos III y confirmó que permanecerá en el cargo hasta que su sucesor sea elegido en un proceso interno que comenzará el 9 de julio.
He aceptado que no soy la persona más indicada para liderar al Partido Laborista en las próximas elecciones generales, declaró el mandatario ante su residencia oficial en el número 10 de Downing Street.
El gobernante, que asumió el poder en julio de 2024, explicó que las candidaturas para sustituirlo se presentarán hasta el 16 de julio, cuando el Parlamento inicie el receso veraniego.
“Transferencia ordenada”
El nuevo líder ocupará el puesto antes de que la Cámara de los Comunes reanude sus sesiones en septiembre, proceso que Starmer calificó como una “transferencia ordenada” del poder.
La dimisión de Starmer convierte al Reino Unido en el país con mayor rotación de jefes de Gobierno en Occidente, con siete primeros ministros en solo una década desde el referéndum del Brexit.
El analista Jim Reid, del Deutsche Bank, subrayó que la falta de crecimiento económico y las realidades financieras han convertido el cargo en un “cinturón transportador” de líderes.
Mientras, en los mercados financieros, la libra esterlina cayó a su nivel más bajo en dos meses.
Encuestas recientes reflejan que el 55 por ciento de los británicos respaldaba la salida de Starmer, mientras que su posible reemplazo, el alcalde de Gran Mánchester, Andy Burnham, goza de una aceptación neta positiva de ocho puntos porcentuales.








