Bien público
China defiende iniciativa para la Gobernanza Global
La propuesta, reitera Xin, es una necesidad de los tiempos y una respuesta al sentimiento público
El embajador de China en Cuba, Hua Xin, aseguró este martes que la Iniciativa para la Gobernanza Global propuesta por su país es un importante bien público para el mundo.
Por medio de un artículo, el diplomático considera que la propuesta es una «necesidad de época».
Presentada en la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghái, la proposición «llega en un momento oportuno», opina en el texto al que accedió Prensa Latina.
«A medida que aumentan los desafíos internacionales que enfrenta la humanidad, muchos de los cuales están fuera del alcance de un solo país, el fortalecimiento de la gobernanza global es una tendencia inevitable», señaló el embajador
Con el rápido avance de un gran número de países en desarrollo y con mercados emergentes, el sistema actual de ordenamiento mundial es cada vez más incapaz de satisfacer sus necesidades, lo que requiere ajustes y reformas», apuntó.
«Esto es especialmente cierto dada la situación actual de frecuentes disturbios regionales, el auge del unilateralismo y la antiglobalización, la ausencia de normas y de derecho, y el creciente déficit de gobernanza», subraya.
La propuesta, reitera, es una necesidad de los tiempos y una respuesta al sentimiento público.
La Iniciativa para la Gobernanza Global marca el rumbo.
Destaca, asimismo, que en el discurso de presentación el presidente Xi Jinping describió los principios fundamentales de la iniciativa: defender la igualdad soberana, adherirse al estado de derecho internacional, practicar el multilateralismo, promover un enfoque centrado en las personas y priorizar la acción.
«La igualdad soberana es el requisito fundamental para la gobernanza global. Todos los países, independientemente de su tamaño geográfico, tienen derecho a participar en igualdad de condiciones, tomar decisiones y beneficiarse equitativamente de la gobernanza global», destaca.
Hua Xin también aboga por respetar el estado de derecho internacional y el multilateralismo, como bases de una gobernanza global centrada en las personas.
Es la orientación fundamental de la gobernanza global, garantizar que los pueblos de todo el mundo disfruten de prosperidad y bienestar.





