La cuarentena en Brasil comienza a ser ignorada
La cuarentena impuesta en las ciudades más grandes de Brasil para frenar el brote de coronavirus está comenzando a ser desatendida, según datos vistos y analizados por Reuters esta semana, en momentos que el presidente Jair Bolsonaro continúa criticando la medida. Los gobiernos de los...



La cuarentena impuesta en las ciudades más grandes de Brasil para frenar el brote de coronavirus está comenzando a ser desatendida, según datos vistos y analizados por Reuters esta semana, en momentos que el presidente Jair Bolsonaro continúa criticando la medida.
Los gobiernos de los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo han expresado creciente preocupación porque sus órdenes de aislamiento social están perdiendo efectividad y cada vez más personas salen de sus casas, pese a que el virus ha infectado a más de 16.000 personas confirmadas y ha causado 800 muertes.
Datos de teléfonos celulares, cifras del transporte público y entrevistas con taxistas en Río y Sao Paulo apuntan a un aumento del tráfico vehicular y de personas en las calles en las dos ciudades más grandes de Brasil.
Los alcaldes y gobernadores que intentan mantener a los brasileños en sus hogares han tenido que lidiar con los repetidos ataques de Bolsonaro contra las medidas de distanciamiento social, que describió como un “veneno” que puede causar más muertes, por las dificultades económicas que generan, que el propio virus.
En el estado de Sao Paulo, la ciudad más poblada de Brasil y que alberga la urbe más grande de América Latina, datos anónimos de celulares recopilados por el gobierno local y entregados a Reuters el miércoles mostraron que la cantidad de personas que estaría en “aislamiento social” alcanzó su punto más bajo esta semana desde que se inició el confinamiento el 24 de marzo.
“El aislamiento social cayó significativamente en los últimos dos o tres días y eso hace que nuestro desafío sea más difícil”, dijo a Reuters Patricia Ellen, secretaria estadual de desarrollo económico. “Estamos preocupados”.
Esta semana en Río de Janeiro, el metro reportó la mayor cantidad de pasajeros para un lunes y martes desde que comenzó la cuarentena el 23 de marzo. Los trenes y autobuses también registraron un aumento en el número de usuarios.
Los gobiernos de los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo han expresado creciente preocupación porque sus órdenes de aislamiento social están perdiendo efectividad y cada vez más personas salen de sus casas, pese a que el virus ha infectado a más de 16.000 personas confirmadas y ha causado 800 muertes.
Datos de teléfonos celulares, cifras del transporte público y entrevistas con taxistas en Río y Sao Paulo apuntan a un aumento del tráfico vehicular y de personas en las calles en las dos ciudades más grandes de Brasil.
Los alcaldes y gobernadores que intentan mantener a los brasileños en sus hogares han tenido que lidiar con los repetidos ataques de Bolsonaro contra las medidas de distanciamiento social, que describió como un “veneno” que puede causar más muertes, por las dificultades económicas que generan, que el propio virus.
En el estado de Sao Paulo, la ciudad más poblada de Brasil y que alberga la urbe más grande de América Latina, datos anónimos de celulares recopilados por el gobierno local y entregados a Reuters el miércoles mostraron que la cantidad de personas que estaría en “aislamiento social” alcanzó su punto más bajo esta semana desde que se inició el confinamiento el 24 de marzo.
“El aislamiento social cayó significativamente en los últimos dos o tres días y eso hace que nuestro desafío sea más difícil”, dijo a Reuters Patricia Ellen, secretaria estadual de desarrollo económico. “Estamos preocupados”.
Esta semana en Río de Janeiro, el metro reportó la mayor cantidad de pasajeros para un lunes y martes desde que comenzó la cuarentena el 23 de marzo. Los trenes y autobuses también registraron un aumento en el número de usuarios.