La ONU pendiente a los acontecimientos en territorio libio
El secretario general de la ONU, António Guterres, sigue de cerca los acontecimientos en Libia, donde continúan los ataques aéreos y los enfrentamientos esporádicos en el sur de Trípoli. Según informó el portavoz del titular del organismo multilateral, Stéphane Dujarric, el equipo de...



El secretario general de la ONU, António Guterres, sigue de cerca los acontecimientos en Libia, donde continúan los ataques aéreos y los enfrentamientos esporádicos en el sur de Trípoli.
Según informó el portavoz del titular del organismo multilateral, Stéphane Dujarric, el equipo de la ONU en Trípoli ayuda activamente en la evacuación de los civiles en áreas de conflictos, siempre que sea posible.
También manifestó gran preocupación por los informes de enfrentamientos en la base aérea de Tamanhint, cerca de Sabha, en el sur de Libia y por el incremento de las posibilidades de confrontaciones en otras áreas del país.
El representante especial del secretario general de la ONU para Libia, Ghassan Salame, informó en una sesión cerrada del Consejo de Seguridad sobre los acontecimientos en ese territorio.
Recientente, la ONU asignó dos millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias para brindar asistencia vital a los civiles atrapados en la escalada de combates.
Esos fondos ayudarán a los hospitales a obtener kits de cirugía y traumatismo, así como a proporcionar alimentos y otros artículos a las personas afectadas por los enfrentamientos.
Pero muchas áreas permanecen bloqueadas y los civiles están en riesgo de quedar atrapados en fuego cruzado, precisó el portavoz.
El coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, Mark Lowcock, demandó a las partes cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario de proteger a los civiles y su infraestructura, así como permitir el acceso a la asistencia humanitaria.
Además, destacó que existe una necesidad urgente de evacuar a las personas más vulnerables.
De acuerdo con cifras verificadas, ya se reportan más de 79 víctimas mortales desde la escalada que comenzó la semana pasada, y este número podría ser mucho mayor, precisó el vocero.
A pesar de los acuerdos de paz firmados en Marruecos en diciembre de 2015, Libia está sumida en el caos y la violencia desde 2011, cuando una intervención militar de la OTAN propició el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi.
En la nación petrolera del norte de África continúan las pugnas por el poder y el accionar de milicias, entre ellas grupos considerados terroristas, mientras aumenta la criminalidad.
Todo esto ha generado un colapso en la economía, la infraestructura y la seguridad.
Según informó el portavoz del titular del organismo multilateral, Stéphane Dujarric, el equipo de la ONU en Trípoli ayuda activamente en la evacuación de los civiles en áreas de conflictos, siempre que sea posible.
También manifestó gran preocupación por los informes de enfrentamientos en la base aérea de Tamanhint, cerca de Sabha, en el sur de Libia y por el incremento de las posibilidades de confrontaciones en otras áreas del país.
El representante especial del secretario general de la ONU para Libia, Ghassan Salame, informó en una sesión cerrada del Consejo de Seguridad sobre los acontecimientos en ese territorio.
Recientente, la ONU asignó dos millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias para brindar asistencia vital a los civiles atrapados en la escalada de combates.
Esos fondos ayudarán a los hospitales a obtener kits de cirugía y traumatismo, así como a proporcionar alimentos y otros artículos a las personas afectadas por los enfrentamientos.
Pero muchas áreas permanecen bloqueadas y los civiles están en riesgo de quedar atrapados en fuego cruzado, precisó el portavoz.
El coordinador de ayuda de emergencia de la ONU, Mark Lowcock, demandó a las partes cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario de proteger a los civiles y su infraestructura, así como permitir el acceso a la asistencia humanitaria.
Además, destacó que existe una necesidad urgente de evacuar a las personas más vulnerables.
De acuerdo con cifras verificadas, ya se reportan más de 79 víctimas mortales desde la escalada que comenzó la semana pasada, y este número podría ser mucho mayor, precisó el vocero.
A pesar de los acuerdos de paz firmados en Marruecos en diciembre de 2015, Libia está sumida en el caos y la violencia desde 2011, cuando una intervención militar de la OTAN propició el derrocamiento y asesinato de Muamar Gadafi.
En la nación petrolera del norte de África continúan las pugnas por el poder y el accionar de milicias, entre ellas grupos considerados terroristas, mientras aumenta la criminalidad.
Todo esto ha generado un colapso en la economía, la infraestructura y la seguridad.