Sociólogos, Antropólogos y filósofos los más requeridos por la tecnología
No importa a qué industria pertenezca una compañía, debe centrarse en el cliente para poder brindarle una propuesta de valor, y esto solo se logra conociéndolo en profundidad. En las empresas que desarrollan productos digitales, como aplicaciones móviles y software, esto se suele traducir en...
No importa a qué industria pertenezca una compañía, debe centrarse en el cliente para poder brindarle una propuesta de valor, y esto solo se logra conociéndolo en profundidad. En las empresas que desarrollan productos digitales, como aplicaciones móviles y software, esto se suele traducir en generar interfaces de usuarios que sean amigables, atractivas y simple de usar.
Para eso, más allá de analizar métricas de todo tipo para conocer cómo es la interacción de los usuarios con esos productos, muchas organizaciones están sumando a su plantillas perfiles que, a priori, no tienen nada que ver con la tecnología: se trata de antropólogos, filósofos y sociólogos, por mencionar solo algunos, que tienen por objetivo comprender mejor la forma en que la mayoría de las personas se relacionan con sus productos.
Un exponente de esta nueva tendencia es Ezequiel Vila, de 31 años, que trabaja como redactor creativo en Etermax, la firma que desarrolla videojuegos como Preguntados. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires, donde se especializó en Teoría literaria, y en su puesto actual trabaja en el equipo de contenido, con foco en el storytelling. “La incorporación del sujeto dentro de una narrativa es una herramienta muy valiosa para hacer sentir a gusto a los usuarios en sus interacciones con los productos. Imaginar esas experiencias y ayudar a darles forma es mi principal contribución a los equipos de los que participo. Para eso, escribo guiones que ayudan a predecir la experiencia de los usuarios y que ayudan a los desarrolladores y diseñadores a visualizar el producto y su funcionamiento ideal”, explica. Además, Vila se encarga del diseño del contenido para interfaces de usuario.
El unicornio argentino Globant también cuenta con este tipo de colaboradores: “Estos profesionales nos facilitan el descubrir cuáles son los patrones de comportamientos, motivaciones y mecánicas sociales que posteriormente utilizamos para generar una mayor eficiencia en el diseño de interacciones y experiencias digitales”, explican. En este sentido, la compañía utiliza metodologías de investigación etnográficas y acercamiento al comportamiento de usuarios para entender cómo diseñar y construir productos digitales que estén anclados en el comportamiento del usuario y no solo en los deseos del equipo de diseño.
Yolanda Alfaro, de 41 años, es socióloga y trabaja en esta firma como consultora. Básicamente, lleva a cabo diferentes funciones, que van desde la investigación con clientes a la identificación de nuevas oportunidades de negocio o la definición de productos y servicios. Para eso, suele usar una metodología de Design Thinking con fuerte foco en investigación, tanto cuantitativa como cualitativa.
Hallazgos interesantes
Si bien los grandes volúmenes de datos y las herramientas disponibles para recopilarlos, almacenarlos y analizarlos proveen información clave para que las organizaciones entiendan qué está pasando, lo cierto es que la respuesta que ofrecen es parcial ya que se indica “qué sucede”, pero no “por qué sucede”, y aquí es donde entra en juego el trabajo de los profesionales vinculados a las ciencias sociales. Los especialistas relacionados con el comportamiento humano pueden obtener más información que la que los propios usuarios expresarían en una reunión, porque tienen la capacidad de leer el lenguaje corporal e interpretar las señales no verbales, que de lo contrario podrían perderse en una respuesta escrita o en una casilla de verificación.
“Por ejemplo, en la comercialización de seguros dentro de una entidad bancaria para la que trabajamos, hemos sido capaces de identificar el momento exacto en el que el algoritmo de recomendación debe ofrecer el tipo de seguro y a quién ofrecerlo, gracias al hecho de haber estudiado las dinámicas familiares e identificar los patrones subyacentes”, ejemplifica Alfaro.
Para eso, más allá de analizar métricas de todo tipo para conocer cómo es la interacción de los usuarios con esos productos, muchas organizaciones están sumando a su plantillas perfiles que, a priori, no tienen nada que ver con la tecnología: se trata de antropólogos, filósofos y sociólogos, por mencionar solo algunos, que tienen por objetivo comprender mejor la forma en que la mayoría de las personas se relacionan con sus productos.
Un exponente de esta nueva tendencia es Ezequiel Vila, de 31 años, que trabaja como redactor creativo en Etermax, la firma que desarrolla videojuegos como Preguntados. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires, donde se especializó en Teoría literaria, y en su puesto actual trabaja en el equipo de contenido, con foco en el storytelling. “La incorporación del sujeto dentro de una narrativa es una herramienta muy valiosa para hacer sentir a gusto a los usuarios en sus interacciones con los productos. Imaginar esas experiencias y ayudar a darles forma es mi principal contribución a los equipos de los que participo. Para eso, escribo guiones que ayudan a predecir la experiencia de los usuarios y que ayudan a los desarrolladores y diseñadores a visualizar el producto y su funcionamiento ideal”, explica. Además, Vila se encarga del diseño del contenido para interfaces de usuario.
El unicornio argentino Globant también cuenta con este tipo de colaboradores: “Estos profesionales nos facilitan el descubrir cuáles son los patrones de comportamientos, motivaciones y mecánicas sociales que posteriormente utilizamos para generar una mayor eficiencia en el diseño de interacciones y experiencias digitales”, explican. En este sentido, la compañía utiliza metodologías de investigación etnográficas y acercamiento al comportamiento de usuarios para entender cómo diseñar y construir productos digitales que estén anclados en el comportamiento del usuario y no solo en los deseos del equipo de diseño.
Yolanda Alfaro, de 41 años, es socióloga y trabaja en esta firma como consultora. Básicamente, lleva a cabo diferentes funciones, que van desde la investigación con clientes a la identificación de nuevas oportunidades de negocio o la definición de productos y servicios. Para eso, suele usar una metodología de Design Thinking con fuerte foco en investigación, tanto cuantitativa como cualitativa.
Hallazgos interesantes
Si bien los grandes volúmenes de datos y las herramientas disponibles para recopilarlos, almacenarlos y analizarlos proveen información clave para que las organizaciones entiendan qué está pasando, lo cierto es que la respuesta que ofrecen es parcial ya que se indica “qué sucede”, pero no “por qué sucede”, y aquí es donde entra en juego el trabajo de los profesionales vinculados a las ciencias sociales. Los especialistas relacionados con el comportamiento humano pueden obtener más información que la que los propios usuarios expresarían en una reunión, porque tienen la capacidad de leer el lenguaje corporal e interpretar las señales no verbales, que de lo contrario podrían perderse en una respuesta escrita o en una casilla de verificación.
“Por ejemplo, en la comercialización de seguros dentro de una entidad bancaria para la que trabajamos, hemos sido capaces de identificar el momento exacto en el que el algoritmo de recomendación debe ofrecer el tipo de seguro y a quién ofrecerlo, gracias al hecho de haber estudiado las dinámicas familiares e identificar los patrones subyacentes”, ejemplifica Alfaro.


